Los aliados desafiaron a Rusia con la creación de la Comisión Otan-Georgia, al tiempo que instaron al Kremlin a dar marcha atrás al reconocimiento de la independencia de las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur. “Este es un acuerdo muy significativo (...) La Otan está dispuesta a ayudar a Georgia en sus aspiraciones de ingreso en la Alianza Atlántica”, señaló el secretario general aliado, Jaap de Hoop Scheffer, en rueda de prensa en Tiflis. Scheffer, que se reunió ayer con el presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, subrayó que “el nuevo formato profundizará y reforzará la cooperación” entre ambas partes. La iniciativa de crear una comisión fue adoptada en la reunión extraordinaria de ministros de Exteriores de la Alianza que se celebró el pasado 20 de agosto, doce días después del estallido de la guerra en Osetia del Sur. Además, adelantó que la Otan estudiará en su cumbre de ministros de Exteriores de diciembre la “posibilidad de invitar” a Georgia al Plan de Acción para la Adhesión (MAP), considerada la antesala del ingreso.