En la jornada de ayer también lució sus diseños Javier Larrainzar
Los bañadores llamaron la atención. Efe
Mila Trenas Madrid
Sin tener en cuenta los tiempos de crisis, Hannibal Laguna y Andrés Sardá hicieron ayer un canto al lujo, la riqueza y la sofisticación con unas colecciones que visten a una mujer que va de fiesta en fiesta o navega en cruceros.
Solo vestidos en la colección de Hannibal Laguna, encargado de cerrar esta tercera jornada, en la que Lydia Delgado y Carmen March convencieron con sus propuestas.
Rasos, organzas, tafetas, gazaar plisada, en empolvados en rosa, azul o arena para vestidos que enseñan las piernas. Escotes palabra de honor o asimétricos enriquecidos con pliegues y lazos; faldas abullonadas y grandes volúmenes tipo nubes de algodón, y prendas enriquecidas con cristales que forman pequeñas joyas. Dulce, sensual y femenina, la superposición de texturas matiza cada una de las piezas de Hannibal Laguna, en las que plisados, tablas y sofisticados drapeados perfilan las líneas del cuerpo, y, para acabar, un sutil vestido que recuerda a las bailarinas de clásico.
Más sobria, Lydia Delgado acertó de nuevo con una colección en la que parte importante es su serie marinera, ‘look’ que la diseñadora está convencida va a ser tendencia el próximo verano.
El día comenzó con Javier Larrainzar, quien de nuevo apostó especialmente por los vestidos de fiesta y noche-lisos o estampados- largos, con drapeados, brocados, brillos y mucha pedrería.