La Fundación Hullera Vasco Leonesa publica un libro sobre ‘Artesanías tradicionales en tierras de León’
Honesto Fuente en su taller de artesanías de madera.
Fulgencio Fernández León
Las manos que escriben –o, cuando menos, han escrito– nuestra historia diaria a base de crear los aperos necesarios para los trabajos y los afanes cotidianos son las grandes protagonistas de un nuevo volumen que acaba de publicar la Fundación Hullera Vasco Leonesa y en el que se recogen las ponencias presentadas en los ciclos ‘Descubre tu patrimonio’ que viene organizando desde hace una década.
Este último, que acaba de ver la luz y va a a ser presentado el próximo día 25 de septiembre, lleva por título ‘Artesanías tradicionales en tierras de León’ y, además de los artículos de numerosos expertos, se convierte en un precioso catálogo, bien podría ser un homenaje, a los últimos artesanos tradicionales en diversos campos: la alfarería, la cestería o tejer los vegetales, la artesanía de la madera, la forja y los herreros o el bordado en tierras leonesas, que son los campos que ha abordado en una de las ediciones de este ciclo de La Vasco. Pero el volumen, más extenso de lo habitual, recoge las ponencias de otra edición, la de 2007, en la que se abordaron temas ‘diferentes contextos de la flauta de tres agujeros tradicional’, ‘ la orfebrería de la plata’, ‘encajes y pasamanerías’, ‘artesanías de los pastores’ o ‘el arte del hierro en la decoración de la casa’.
Sin duda, son importantes en este volumen los expertos que presentaron las ponencias, desde la siempre presente Concha Casado a José Luis Puerto, que también ha participado en varias ediciones, junto a Isidro Martínez, Carlos Piñel, Mª Ángeles González Mena, José Ramón Cid, José Manuel Santos o Natividad Villolto, pero los realmente importantes son los artesanos que aparecen en las páginas y fotografías de este volumen, gentes como el herrero de Hornija, Domingo García Diñeiro, hoy en una residencia de ancianos pero de cuyas manos salieron buena parte de los bombos en los que se asaron castañas por toda la provincia; Honesto Fuente, de Lucillo, uno de los patriarcas en la artesanía de la madera; el recuerdo de Martín Cordero, el recordado maestro alfarero... y tantos otros, que elegir tres nombres no pretende más que significar a una ‘legión’ de ellos que, lamentablemente, no están encontrando continuadores de su impagable e interesante trabajo.