El presidente de la Junta inaugura el tramo entre Segovia y Cuéllar de la autovía Valladolid-Segovia, que soporta unos 8.000 vehículos diarios
Juan Vicente Herrera, en el discurso de inauguración del tramo de la autovía A-601 (Segovia-Valladolid) entre la localidad de Cuéllar y Segovia. ical
Ical Segovia
El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, señaló ayer que laAutovía de Pinares, A-601, que une Valladolid y Segovia, es «una fuente de oportunidades debido a su calidad y su visión territorial» dentro de la Comunidad y consideró que “éste es el momento de ofrecer esta infraestructura al conjunto de la sociedad”.
En la inauguración del tramo Cuéllar-Segovia de la que es la segunda autovía de carácter autonómico, manifestó que las infraestructuras “no garantizan el desarrollo, pero sin ellas no hay desarrollo. Es una condición necesaria y no suficiente y tenemos que aprovecharla para mejorar nuestra calidad de vida y seguir apostando por alternativas económicas, dinamizadoras, la industria y los servicios”, comentó Herrera, quien incidió en que “éstas son las razones” de la inversión de 350 millones en la autovía, de los que 49 corresponden al tramo inaugurado ayer.
A su juicio, la A-601 es un proyecto de interés regional, “porque une una ciudad Patrimonio de la Humanidad con Valladolid, que se ha convertido en un punto de referencia para el tráfico desde el centro de España hacia el norte y noroeste”. Por ello, añadió que con esta autovía todo el mundo “sale ganando”, ya que soporta una media de 5.000 vehículos y 8.000 diarios, “algo que se tuvo en cuenta para apostar por ella”. De esta forma, la Comunidad estará “más vertebrada y accesible”, ya que constituye una alternativa a la actual A-6 y al enlace de la A-62 entre Tordesillas y Valladolid, por lo que también “es una autovía de interés nacional”.
Asimismo, recordó que se trata de la segunda autovía autonómica, tras la puesta en marcha de la A-231 del Camino de Santiago que une Burgos y León y que en su momento “sí significó una fuerte apuesta. Se trata de una autovía transversal, evitando centralismos y que fue una decisión para construir una gran autovía”, dijo.
En este sentido, manifestó que la Comunidad no es la “más alegre del mundo, quizás porque no sale todos los días en las primeras páginas de los periódicos causando problemas a otras comunidades. Sin embargo, sí tenemos una realidad evidente de lo que somos, fruto de una Administración que tiende a resolver los problemas y de un tejido empresarial completo y cada vez más competitivo”. Al respecto, precisó que esta autovía “demuestra” que Castilla y León “es capaz de hacer una obra de esta envergadura en tiempos tasados” y se lo agradeció a todos los participantes en el proceso, como los ingenieros, los constructores y las empresas financieras de la Comunidad.
En su discurso de inauguración, celebrado en el Centro de Explotación y Conservación de la autovía, en el enlace norte de la localidad de Portillo, elogió la fórmula elegida para el mantenimiento de la autovía. Así, destacó que la Comunidad “sabe construir y modernizar carreteras, pero ahora también elegir su mantenimiento”, ya que es la primera autovía regional que será gestionada por una empresa concesionaria los próximos 35 años, “y que tendrá la responsabilidad de revertir la infraestructura a la Administración en el mismo estado óptimo que en la actualidad”.
Asimismo, avanzó que la Junta buscará una solución a los “problemas” de carácter agrícola suscitados con la autovía.
En referencia a la cronología de la autovía, señaló que el proceso de la infraestructura comenzó en 2003, a lo que siguió la elaboración de todos los trámites, informes y anteproyectos en el año siguiente y que en 2006 vio como se iniciaban los trabajos. Al respecto, mostró su agradecimiento y satisfacción a todos los “partícipes” de este proyecto que “se prometió en vísperas de un proceso electoral y que ya es una realidad”. Herrera también se refirió al que denominó “viejo compromiso” de la Comunidad de conseguir un “mallado básico” en el que todas las capitales de provincia queden unidas por autovía. Por ello, recordó que se está trabando por parte del Gobierno central, “aunque con pereza”, en la conexión entre Ávila y Salamanca (A-50), entre Salamanca, Zamora y Benavente (A-66) o entre León y Valladolid (A-60), si bien señaló que «siempre quedará Soria», tras apelar a la construcción de la Autovía del Duero, “olvido que se hace cada vez más lacerante”
Herrera aprovechó la inauguración para insistir en que el Gobierno central debe aprobar un modelo de financiación “justo” con las comunidades “para poder continuar con este esfuerzo palpable, dinamizador y real que realiza el Ejecutivo regional en la amplísima red de carreteras de Castilla y León”. Por ello,añadió que se debe tener en cuenta “la dificultad que significa la dispersión de población”.