La Ponferradina se enfrentará a la Universidad de Las Palmas con el recuerdo de la polémica fase de ascenso
Chupri y Rubén Vega en un momento del intenso partido ante la Universidad de Las Palmas en El Toralín en la fase de ascenso del año 2006. L.C.
Javier Santiago Ponferrada
El azar ha convertido la próxima eliminatoria de Copa del Rey en el apasionante reencuentro entre dos viejos rivales. La Ponferradina se enfrentará a la Universidad de Las Palmas en una ocasión para revivir los momentos más intensos de la historia blanquiazul y, paralelamente, uno de los episodios más polémicos de los últimos tiempos.
El sorteo cumplió el principal objetivo de los blanquiazules. El partido se disputará en El Toralín el 8 de octubre, con lo que se esquiva la posibilidad de tener que afrontar un viaje demasiado largo. Pero, además, la suerte también ha querido que el encuentro sea algo más que la tercera ronda de la Copa.
A pesar de que ha pasado el tiempo, la afición blanquiazul todavía no ha olvidado todo lo que rodeó a aquella eliminatoria de ascenso de julio de 2005. La Ponferradina superó a la Universidaden dos partidos intensísimos y se ganó el derecho a alcanzar la gloria final en Alicante. Pero también tuvo que superar un ambiente crispado, demasiadas declaraciones subidas de tono, gestos escasamente deportivos y hasta golpes.
La Copa vuelve a reunir a Ponferradina y Universidad en El Toralín, el mismo escenario que acogió el primer partido de la fase de ascenso el 4 de junio de 2006. Aquel encuentro acabó con un apretado 3-2 a favor de la Deportiva, con casi 20 minutos de parón y con el delantero Paulino afianzado como rival de cabecera de la afición blanquiazul.
La vuelta se disputó el día 11 y las tretas extra deportivas de la Universidad subieron aún más la temperatura. El club canario puso todas las trabas del mundo para dificultar la presencia de aficionados bercianos en su campo. Luego, sobre el césped, la Ponferradina logró un nuevo triunfo (1-2) gracias a un gol de Pereira en el tramo final que desató un lamentable tumulto, con agresiones a jugadores, técnicos y periodistas. La mirada desencajada del todavía capitán canario Ojeda se convirtió en una de las imágenes de aquella inolvidable fase de ascenso.
Ahora el fútbol vuelve a reunir a ambos rivales. El paso del tiempo ha limado aquellas tensiones, pero no ha acabado con una rivalidad que otorga un interés extra a la eliminatoria. Es una buena ocasión para que el espectáculo deportivo enjuague los aspectos más tristes de aquella ocasión. Además, los dos equipos se disputan el premio de enfrentarse en la próxima eliminatoria a un club de la elite de Primera.
El resto de emparejamientos son Portugalete-Don Benito; Orihuela-Toledo; Granada 74-Benidorm; Real Unión-Barakaldo; Melilla-Poli Ejido; Hércules-Girona; Elche-Tenerife; Rayo Vallecano-Albacete; Salamanca-Castellón y Celta-Real Sociedad.