Un golazo de Iván Mateo da la victoria a un equipo leonés que se dejó remontar un 2-0
Chema celebra la consecución del primer gol culturalista. M. MARCOS
Nacho Sáenz de Pipaón León
La Cultural hizo los deberes en unos magníficos primeros 45 minutos reglamentarios y se echó a dormir tras el descanso. Un pecado que a punto estuvo de pagar con la pérdida de los primeros puntos en el estadio Reino de León, aunque al final la fortuna le acompañó en los minutos finales para dejar en la cuneta a un Lugo que nunca bajó los brazos.
En la primera mitad nada podía hacer presagiar el rumbo que tomaría el partido tras el descanso. En el campo del Reino de León sólo había un equipo, la Cultural, que demostraba a base de toque que tiene el mejor centro del campo de la categoría. Sin embargo la fluidez en el juego faltaba concretarla con goles, y tuvo que ser el ‘pequeñín’ Chema, de cabeza, el que robara la cartera al portero para poner el 1-0 en el marcador a los 18 minutos.
La Cultural siguió mostrando su mejor versión en el centro del campo en los minutos decisivos ante un CD Lugo que pese al gol encajado mostraba una alarmante falta de intensidad.
Pudo batir el jugador formado en las categorías del León CF, Pablo, a Bermúdez en el minuto 38, pero una gran intervención del cancerbero leonés precedió al segundo gol de la tarde, que parecía decidirlo todo. Marco Paixao, también de cabeza, ponía el 2-0 para delirio de la grada leonesa, que disfrutaba al máximo de los mejores momentos de la Cultural.
Tras el descanso cambió la decoración del choque, sobre todo porque la Cultural pareció creerse que la victoria ya la tenía en el bolsillo. El CD Lugo, entonces, mostró la intensidad y la garra que no tuvo hasta el descanso, y apoyado en una pizca de suerte logró igualar los guarismos cuando apenas se llevaban disputados 17 minutos de esta segunda mitad.
Con el 2-2 en el marcador la Cultural pareció despertar de su letargo, y comenzó a apretar, aunque ahora los leoneses eran los que temían por el resultado, mientras que los lucenses iban lanzados. La suerte, además, no estaba al lado de la Cultural, con un balón al palo de Paixao en el minuto 66 y un clamoroso penalti sobre Óscar Rico en el 73 que el árbitro se ‘comió’ incomprensiblemente.
La suerte que le faltó a la Cultural en estas dos clarísimas ocasiones de gol la tuvo en el tramo final con el golazo de falta de Iván Mateo a los 83 minutos. El centrocampista madrileño se encargó de empañar su gran tarde con una tonta expulsión por protestar cuando aún quedaban cuatro minutos más el descuento.