El Baloncesto León firma un partido espectacular y debuta con un abultado triunfo en la cancha del Gandía
Eulis Báez fue el jugador del Baloncesto León que firmó mejores números en el partido de ayer. SECUNDINO PÉREZ
A.O. Gandía
El Baloncesto León despejó en cinco minutos pletóricos del segundo cuarto todas las dudas que pudieran mantener los más escépticos. Con un Gilbert pleno de acierto desde detrás del arco de tres puntos, los leoneses firmaron un abultado triunfo que les lleva a ser líderes tras la primera jornada de la campaña de su retorno a la Liga LEB.
El conjunto de Javier de Grado estuvo muy sólido durante todo el choque, pero cimentaron su triunfo en un gran segundo periodo, en el que logró superar a su adversario por trece puntos de la mano de un inspiradísimo Clarence Gilbert. El escolta estadounidense anotó seis triples consecutivos en ese parcial y abrió la brecha necesaria como para que León no tuviera que sufrir el resto del partido.
Tras el descanso, los leoneses se limitaron a controlar y, con una defensa intensa, secaron a un adversario desdibujado, que nunca atemorizó y que deberá mejorar y trabajar mucho para plantar cara en una categoría tan exigente como la LEB.
Un mal comienzo
Y eso que habían arrancado los valencianos intimidando al Baloncesto León durante los tres primeros minutos de contienda. Robinson, muy inspirado en su estreno con la camiseta de Gandía, demostró a sus aficionados que puede ser un baluarte ofensivo a tener en cuenta. Dos triples suyos permitieron a su equipo llevar la iniciativa en el primer parcial y establecer un parcial de 7-0 que obligó a De Grado a solicitar tiempo muerto. El entrenador leonés apretó las clavijas a sus discípulos durante el minuto técnico, ordenando mayor intensidad en la parcela defensiva.
Emergieron Bernabé y Gilbert para neutralizar la desventaja antes del festival que aguardaba para el segundo periodo con Gilbert dando una clase magistral de lanzamiento exterior, anotando seis triples consecutivos ante la zona 3-2 urdida por Víctor Rubio. Su muñeca fue tan letal como los quince puntos de renta que alcanzó el León al final del periodo dejaban casi sentenciado el choque.
Ni Vrecko ni Rodríguez ni Robinson pudieron frenar el aluvión de los visitantes, en unos minutos en los que Gandía echó en falta al veterano Víctor Luengo.
Segunda mitad tranquila
En la reanudación, el encuentro apenas varió su decorado. El León ya había establecido un colchón de puntos que le otorgaba tranquilidad, mientras que Gandía empezó a moverse por instinto y a hacer las cosas sin meditar. Los de Rubio no funcionaban ni en ataque ni en defensa y echaban en falta los puntos de Miller y Robinson, desaparecidos desde el primer cuarto. Las referencias ofensivas de los valencianos eran inexistentes y eso lo aprovechó León para hurgar más en la herida. Stacey, con un lanzamiento de tres, establecía una máxima de diecinueve (44-63), marcador que redondearon los de De Grado al final del tercer cuarto. El 47-70 dejaba el duelo visto para sentencia.
Y, por si aún había lugar a la duda, el León endosó un parcial de arranque en el último periodo de 2-7, que le sirvió para relajarse por completo. La ventaja era tan insultante que los nervios aparecieron en el costado levantino y se escenificaron en una antideportiva cometida por Nelson sin venir a cuento. Gilbert vio frenado su juego, pero aparecieron Bradshaw y Báez en la pintura para encontrar siempre una vía de anotación para que la ventaja ya no dejara de ampliarse hasta el final del encuentro que se cerró con el Baloncesto León aupado al primer puesto de la Liga LEB.