Una avería presumiblemente eléctrica en el LHC, que podría dar el espaldarazo definitivo a la teoría del ‘Big Bang’ sobre el origen del Universo, supone un duro golpe para la Ciencia
El túnel que se ha construido supone una obra colosal a la par que costosísima. EFE
Agencias Ginebra
El Gran Colisionador de Hadrones (LHC) estará fuera de servicio durante al menos dos meses debido a una avería por fuga de helio, que se cree que pueda haber sido provocada por una conexión eléctrica defectuosa entre dos imanes, lo que causó un fallo mecánico, según informó ayer la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN).
El portavoz de este organismo, James Gillies, aseguró que el sector dañado tendría que ser calentado para que las reparaciones puedan llevarse a cabo con éxito. Además, sostuvo que los complicados arreglos serán enormemente costosos, pero recalcó que en ningún momento se ha producido ningún tipo de peligro para la población cercana, después de que algunas voces semi apocalípticas anticipasen incluso el fin del mundo si un accidente de grandes proporciones ocurriera.
Respecto a las causas del suceso, solamente aventuró que se está realizando “una investigación completa, que aún se encuentra en curso, pero el motivo más probable parece ser un defecto de conexión eléctrica entre dos de los imanes, que provocaron un fallo mecánico”, según informaciones recogidas ayer en la BBC.
El LHC es un túnel circular de 27 kilómetros entre Francia y Suiza, en el que los científicos del CERN pretenden recrear las condiciones del Big Bang mediante la colisión frontal de partículas a la velocidad de la luz.
El objetivo fundamental de este costosísimo experimento es reproducir las condiciones que existían tras la gran explosión inicial aventurada por el científico británico Stephen Hawking, para lograr desentrañar los grandes enigmas que siguen rodeando a la naturaleza de la materia.
Se le considera el trabajo científico del siglo y uno de los proyectos más ambiciosos de la historia de la ciencia. No en vano, ha supuesto un desembolso de más de 4.000 millones de euros durante los 13 años que ha durado su construcción hasta la puesta en marcha el pasado día 10 de septiembre. El accidente de ayer supone un duro golpe para las esperanzas creadas, sobre todo, para los expertos que aguardan con ansiedad los resultados que se puedan lograr, ya que sus teorías dependen de ello. Hasta el momento, las primeras pruebas realizadas han resultado exitosas, aunque este revés solamente ayude a arrojar más dudas sobre la seguridad del LHC, cuestionada desde su misma inauguración. Uno de los grandes objetivos es descubrir el hipotético bosón de Higgs, llamado por algunos la partícula de Dios, cuya existencia se considera indispensable para explicar por qué las partículas elementales tienen masa y por qué las masas son tan diferentes entre ellas.
No obstante, este experimento -en extremo delicado y difícil de entender fuera del ámbito científico- ha suscitado el miedo en quienes creen que los minúsculos agujeros negros que crearán serán causantes de la desaparición del mismísimo planeta, una posibilidad que los científicos han negado rotundamente. Los aceleradores de partículas son instrumentos que utilizan campos electromagnéticos para acelerar las partículas cargadas eléctricamente hasta alcanzar velocidades -y por tanto energías- muy altas, pudiendo ser cercanas a la de la luz.