Logo de la-cronica.net


UNA CIUDAD EN BLANCO Y NEGRO


Días de trilla
y fotografías

 

 

Septiembre nunca fue el tiempo de comenzar a ir a la escuela (si hay que ir se va pero eso es otra cosa); septiembre siempre fue el mes de la trilla, de recoger el grano, de llenar el granero.

Septiembre no era mes de suspensos sino de separar el grano de la paja, recoger los frutos de muchas jornadas de sudor, aunque estos frutos también llenaran los graneros a base de más sudor.

Se dice pronto. Incluso se hace pronto con cosechadoras y todo tipo de modernas máquinas. Pero en la memoria de las gentes aún permanecen las largas jornadas de siega con hoces guadañas, el transporte de las gavillas para colocarlo en la era y las eternas jornadas de trilla. Las vacas o las caballerías dando vueltas y más vueltas, alguien sentado en el trillo casi hasta marearse, atento con el caldero para que si los animales hacían sus necesidades no mancharan o estropearan los cereales, los niños que se querían subir al trillo y conducirlo sintiéndose los conductores del universo. Y posar para la fotografía en este momento de felicidad entre el sudor.

Más duro era golpear con el mayal.

Y quedaban tareas como espojar, separar, lanzar al viento para que él lleve las pajas menos pesadas lejos y deje cerca los granos más sustanciosos. Y después colocarlo en el granero y...

Que ni las vacas dan la leche en cajas de cartón, ni el grano que comen las gallinas nace en los sacos...

La maldición viene de muy lejos: “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”.



Ful
Fulgencio
Fernández

© Promociones Periodísticas Leonesas, S.A.
Moisés de León, 49-bajo 24006 León (España)

Correos de La Crónica