UNA IMAGEN Y 228 PALABRAS

Huelga de |
Los violines no tienen compromisos y cuando se cansaron de esperar su momento se apoyaron en la pared de la vieja catedral, cerraron la trapa y que sea cuando el presidente quiera el momento de entrar al templo y comenzar a sonar para abrir una nueva edición del Festival de Órgano, la esperada edición de la compra del ansiado órgano. Los músicos, los dueños de los violines, pasean de un lado a otro como metidos en una jaula que forman las verjas de la Catedral, a la que a nadie más dejan acceder porque se espera la llegada del presidente. Ellos observan los coches que nada saben de plazas peatonales, entran a su antojo y de los que se bajan gentes con traje y evidente cara de preocupación, pinganillos en los oídos y sofisticados artilugios por los que reciben órdenes. Miran a todo el mundo con cara de recelo, abren camino para el que va a venir y esperan con cara de pocos amigos. De repente, todos corren, hacen pasillo al que va a venir y por el centro del mismo llega el coche. Abre la puerta, sale el presidente, saluda, le gritan, le dicen “guapo y montañero”, repiten lo de “presidente”. El obispo le recibe y le abre paso. Ya está sentado. Se acaba la huelga de violines caídos, llega la hora de la verdad. Gobierna Beethoven. |
![]() Mauricio Peña |
![]() Fulgencio Fernández |
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