Los mercados superan el pánico que se esperaba tras el rechazo alplan de rescate en EEUU, mientras que el Gobierno lo intentará de nuevo
Incluso Washington parece temer la crisis, al menos según muestra el billete que este operador de la Bolsa de Fráncfort tiene en su escritorio. EFE
P. Cumella (Fax Press) Madrid
Las bolsas mundiales recuperaron ayer el pulso tras la debacle de la víspera, haciendo bueno el dicho de que la esperanza es lo último que se pierde. Wall Street abrió en positivo y ganó un 4% después de registrar el lunes el mayor desplome de su historia por el rechazo del Congreso al plan de rescate del sector financiero por importe de 700.000 millones de dólares. Su avance afianzó la tímida recuperación de las plazas europeas, que se lamieron las heridas con subidas que alcanzaron el 0,38% para el Ibex 35 –que recuperó los 10.987,5 puntos–, el 1,99 % para el Cac-40 parisino, el 1,74% para el FTSE-100 o el 0,41 % en el Dax de Fráncfort.
Las palabras del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien volvió a comparecer públicamente para dejar claro que el proceso legislativo no ha acabado, e insistió en la necesidad de aprobar el proyecto para evitar “daños dolorosos y duraderos” a la economía, llevó cierta calma a unos mercados que confían en que el plan salga adelante en breve, aunque sea con algún cambio, y desean también que el mes de octubre traiga una bajada de tipos. Todos los ojos están ahora puestos en Estados Unidos y en la posición que adoptarán los republicanos, principales responsables de que el plan diseñado por su presidente fuera rechazado en el Congreso por 228 votos a favor y 205 en contra. La Comisión Europea recordó que EEUU es en buena parte responsable de la crisis de los mercados financieros mundiales, pidió responsabilidad a sus dirigentes y lamentó que el macroplan de salvamento fuera tumbado.
Pero Europa tiene sus propios problemas de los que preocuparse, como los serios apuros de algunos de sus bancos, como el franco-belga Dexia, que ha sido rescatado con 6.400 millones de euros de los Gobiernos de Francia, Bélgica y Luxemburgo para evitar su hundimiento. En España, el ministro de Economía, Pedro Solbes, que presentó los Presupuestos Generales del Estado para 2009 con un déficit del 1,9% para el conjunto de las Administraciones, más deuda pública y más gasto social, rompió una lanza a favor de la solidez del sistema bancario nacional y trató de calmar a los ciudadanos asegurando que sus ahorros no están en riesgo. No obstante, la banca patria recuperó solo una mínima parte de lo perdido la víspera, aunque Bankinter fue el mejor valor del selectivo, con una ganancia del 5,29%. BBVA avanzó un 1,06%, Popular recuperó un 1,1%, Banesto mejoró un modesto 0,11%, mientras que Santander, que vio cómo las acciones de su participada Sovereign volvían a la vida tras el batacazo de la víspera, subieron un 0,38%. Los peor parados fueron los títulos del Sabadell, que recortó un 1,09%.
Iberdrola mejoró un 0,14%, Endesa recuperó un 0,19% y Repsol-YPF se revalorizó un sólido 2,45%, mientras que Telefónica acabó prácticamente plana, con un insignificante descenso del 0,06%. La tímida subida registrada este martes no impide que el Ibex 35 haya cerrado el mes de septiembre con una caída del 6,15% la mitad que el resto de Europa. En lo que va de año, el principal índice de la Bolsa española cede un 27,63 por ciento de su valor.
En cuanto a la Bolsa de Nueva York, aceleró su ascenso a medida que se acercaba la hora del cierre y el índice Dow Jones de Industriales subía un 4%, al apostar los inversores a que Washington reanimará el plan de rescate. Las bolsas no son las únicas que bajan. El euro registró ayer una caída del 2,5%, la mayor desde su nacimiento, para cambiar a 1,40 dólares. La alarma provocada por la intervención de varias entidades financieras con dinero público para evitar su desplome –el caso de Dexia y Fortis–, erosionó la fortaleza de la moneda única.
Mientras, en el mercado del petróleo hubo cierta recuperación, con el barril de Brent de referencia en Europa a 95 dólares y el Texas estadounidense en el nivel de los 97 dólares.