En el Madrid de julio de 1936, Castillejo, sucesor de Giner de los Ríos y jefe por entonces de la Institución Libre de Enseñanza, fue agredido y amenazado por un energúmeno, de esos que la historiografía oficial llama defensores de la legalidad republicana. Dicho defensor de la legalidad republicana había estudiado en la Institución Libre de Enseñanza y había sido por tanto alumno de los profesores escogidos por el propio Castillejo.
Giner presumía de formar a sus alumnos en la exigencia moral y la pulcritud estética. Todo debía estar inmaculadamente limpio en la Institución. La vulgaridad y el tabaco estaban desterrados de aquel recinto impoluto. Ha cundido la leyenda de que allí se estaba formando una minoría como no había existido nunca en España, una elite capaz de liderar una sociedad desnortada. En realidad, la Institución Libre de Enseñanza estaba formando algo más que una elite. Estaba formando una vanguardia, con conciencia de serlo.
¿Cómo lo hizo? En buena medida, creando un nuevo sistema de enseñanza que acababa con los exámenes, desterraba los libros de texto y unificaba los dos ciclos educativos de primaria y secundaria. El proyecto pedagógico facilitaba otro. Los alumnos eran educados en un ideario radical en las actitudes y la ideología.
Lo que empezó como un experimento ultraminoritario se ha convertido, con el tiempo, en el proyecto educativo público en España. Claro que no se puede pasar de un colegio exquisito a la educación de masas sin que intervenga algún cambio por el camino. Uno de ellos es la calidad de la propia enseñanza. La ausencia de libros de textos, de programas y de exámenes ha acabado en lo que hoy sabemos que es el sistema educativo español. Uno de los peores del mundo desarrollado, con tasas de fracaso escolar del 30 por ciento y un asombroso nivel de incompetencia en la formación. Eso sí, a estas generaciones de semi analfabetos, destinados a engrosar una mano de obra barata y precarizada, se les ha formado en una ideología de los derechos, reforzada últimamente con la Educación para la Ciudadanía.