Los mercados desconfían de las respuestas individuales de cada Estado
Una corredora de bolsa contempla con preocupación el panel que muestra la evolución del índice DAX, el selectivo de Fráncfort, que ayer retrocedió un 7%. kai pfaffenbach (reuters)
Otr-Press Madrid-Bruselas
Las principales bolsas europeas se desplomaron ayer en un nuevo lunes negro, reflejo de su escepticismo sobre las medidas tomadas a ambos lados del Atlántico contra la crisis financiera. París se llevó la palma en esta jornada de pánico, con un desplome del 9%, el mayor de su historia. Los valores bancarios fueron los más afectados, con Dexia a la cabeza, que bajó 20%. Wall Street también sufrió una importante caída del 3,52%, mucho más suave que la del Viejo Continente, pero que le llevó a los niveles de 2004, por debajo de la barrera psicológica de los 10.000 puntos. En el terreno político, los líderes comunitarios se comprometieron a seguir ayudando a los bancos y a proteger los depósitos de los ahorradores, pero de forma individual, no concertada.
Los analistas aseguran que el sí al plan de salvamento financiero de Estados Unidos no ha aplacado la inquietud de los mercados, que tampoco parecen confiar en las iniciativas que están tomando en Europa los distintos Gobiernos de manera unilateral, tanto las referidas al rescate de bancos como las de garantías de depósitos. La Bolsa de París fue la principal perjudicada por esta inquietud, con una caída de su índice (CAC 40) del 9%, el mayor desde que se creara en 1988. Los principales afectados fueron los valores financieros, entre ellos Dexia (-20%), AXA (-13%) y Societé Générale (-11%).
Londres y Fráncfort tampoco anduvieron boyantes y sufrieron abultados descensos del 7 y del 9%, respectivamente, lastradas por las cotizaciones de Royal Bank of Scotland (-20,5%) y HBOS (-19%) en Reino Unido, y de Hypo Real State en Alemania, pues el banco recientemente salvado de la quiebra cayó un 37,4%. En Madrid, el retroceso de su índice de referencia, el Ibex 35, fue de un 6%, más moderada que en otras plazas, pero igualmente importante.
Especialmente graves fueronlas bajadas de Gamesa (-14%) y Abengoa (-11%), mientras que los bancos resistieron medianamente la jornada, con caídas similares a las del selectivo.
Más grave fue la situación en Brasil y Rusia, cuyas bolsas se vieron forzadas a suspender operaciones tras desplomarse un 15%. En Estados Unidos, el índice de la Bolsa de Nueva York, el Dow Jones, perdía al cierre de la cotización un 3,52%. El presidente del país, George W. Bush, reconoció que restaurar la confianza en el sistema financiero llevará más tiempo.
En la otra orilla del Atlántico, los principales jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, a través de un comunicado lanzado por la Presidencia francesa en nombre de los 27, se comprometieron a “tomar todas las medidas necesarias” para paliar los efectos de la crisis, pero de forma individual. Entre las acciones previstas figuran la inyección de liquidez procedente de los bancos centrales, el rescate de las entidades en dificultades o la protección de los ahorros de los ciudadanos.
En este sentido, Portugal señaló que garantizará todos los ahorros depositados en los firmas financieras. El ministro luso de Finanzas, Fernando Teixeira, pidió que el resto de la UE haga lo mismo para restaurar la confianza en el sistema y reclamó una sanción para los bancos que sean intervenidos. Mientras, el Gobierno británico aseguró que el 98% de las cuentas bancarias existentes en Reino Unido cuentan con “plena cobertura” y dijo que aumentará el depósito garantizado hasta 50.000 libras (62.000 euros), frente a las 35.000 actuales.