Lorenzo San Miguel no es el único caso de espionaje conocido en la provincia de León hasta la fecha. Alexander Easton, ‘El Ingles’, vinculado a los consulados británicos de Vigo y La Coruña, se trasladó a principios de los cuarenta a la localidad berciana de Carracedo, donde compró una granja. Contactó con los maquis que operaban en la zona integrados en la Federación de Guerrillas de León-Galicia y llegó a elaborar con su colaboración una red de evasión de paracaidistas aliados caídos en suelo francés que atravesaba España en dirección a Portugal. No hay constancia de que esta red llegara a utilizarse. También les facilitó la multicopista con la que editaron su órgano de propaganda El Guerrillero y organizó en la buhardilla de su casa una especie de hospital de campaña para los maquis heridos. Su vinculación a los servicios secretos británicos y su misión de control sobre el suministro de wolframio desde el noroeste de España a los alemanes se ha confirmado recientemente.