La batalla legal que los ecologistas mantienen contra la incineración de neumáticos fuera de uso se cimenta en los, a su juicio, perniciosos efectos para la salud de las personas y del medio ambiente. Así, sostienen que “la incineración es la forma más insostenible y peligrosa de tratar los residuos, puesto que no los elimina, sólo los traslada y dispersa, liberando a la atmósfera nuevas sustancias resultantes de la combustión que son mucho más contaminantes que los materiales de partida”.
En el caso de las cementeras, añaden los ecologistas, la situación es doblemente preocupante. “No nos han demostrado que quemando basuras se reduzcan las emisiones. Ésta práctica aumenta el riesgo de liberar dioxinas y furanos, los componentes químicos y cancerígenos y más peligrosos”. Además, continuan, en el caso de la provincia leonesa se tratarán los residuos en zonas, como Toral de los Vados y La Robla, que ya soportan una fuerte contaminación medioambiental.