Cuidado que eran listos y sabios los clásicos latinos y griegos. Sí, esos a los que se ha borrado del mapa educativo español, los que ya no interesa estudiar y mucho menos conocer por cuanto mas ignorante sean las generaciones venideras mejor ya que su manipulación será más fácil. Y no me refiero sólo a la manipulación ideológica que también, sino a la del sistema que nos quiere conducir como a las ovejas, animal necio donde los haya, al redil que más interesa.
El título viene a colación porque ‘do ut des’ (te doy para que me des) que decían los clásicos es, vuelta la oración por pasiva que cuando ya no te necesite te quito del medio. Así es como algunos han entendido esto. La ambición para ellos no tiene límites y se prestan a operaciones políticas, a traiciones, conspiraciones y lo que haga falta. Es el culto al vil metal. Existiendo negocio, o más bien intereses no existe amistad ni lealtad, ni nada, se ciscan en todo.
Algún episodio económico reciente demuestra lo que digo, y no quiero ser muy explícito no sea que el alcalde tenga que volver a Urgencias a que le desatasquen de la faringe otro Lagun Air, el próximo viaje del 112 será por Caja España de la que dice ser un experto.
Manda mecha que algunos utilicen el empleo y el pan de las familias para hacer causa política cuando con los que echaron del Ayuntamiento se creaba otra compañía aérea. Pregúntese querido lector por qué se defienden unos y no se defienden otros y qué hay detrás de todo esto. Para mí que mierda, mucha mierda.