El recurso a la violencia, que tan pocas veces es útil como solución a problema alguno, permitió ayer que un peligroso atracador y narcotraficante, implicado además en un doble asesinato, fuera abatido tras intentar huir del dispositivo policial organizado para capturarle. En la refriega, resultó herido uno de los agentes que participaban en la redada, cuya vida no corre peligro. Sobre el criminal fallecido en Massanassa, de 28 años, pesaban nada menos que seis órdenes de búsqueda y captura, cuatro de las cuales eran de detención e ingreso en prisión, mientras que el resto solo pretendían el arresto.