Un elenco encabezado por Miguel Palenzuela recuerda la vida del tonadillero Miguel de Molina
Imagen del reparto completo de ‘Miguel de Molina. La copla quebrada’ con Ángel Ruiz y Miguel Palenzuela en el centro. david ruano
L. Castellanos León
Miguel de Molina murió en Buenos Aires en marzo de 1993, tres meses después de que fuera condecorado, en nombre del Rey de España, con la Cruz de Isabel la Católica. “Miguel de Molina se lo merece. Ha sido el mejor en el renacer actual de la copla y sigue siendo el maestro indiscutido de todos. Sirva esta medalla de sentido reconocimiento y homenaje a su entrañable labor representando lo más noble y profundo de España”, dijo el embajador español en el transcurso de la que sería la última aparición pública del artista malagueño. Atrás quedaron en el tiempo las muchas vicisitudes que dieron forma a una existencia rocambolesca de la que da cuenta ‘Miguel de Molina. La copla quebrada’, la obra teatral que, escrita por el dramaturgo vasco Borja Ortiz de Gondra (autor de títulos como ‘Mane, Thecel, Phares’, ‘Dedos’ o ‘Metropolitano’, entre otros) y dirigida por la colombiana Rosario Ruiz Rodgers (quien participó en la fundación del Teatro de la Abadía y ha puesto en escena montajes como ‘Entremeses’, de Cervantes, ‘El señor Puntila y su criado Matti’, de Brecha, o ‘Divinas palabras’, de Valle-Inclán), se representará hoy, a las 21 horas y con entradas a 15 euros, en el Auditorio de León.
Uno de los actores españoles más experimentados, Miguel Palenzuela, abre el elenco de este montaje afrontando el papel del propio Miguel de Molina a través de una trama que se inicia argumentalmente con la visita que un periodista español, con ocasión de la concesión de la Cruz de Isabel la Católica, hace al inolvidable tonadillero para llevar a cabo una entrevista, lo que este aprovechará para rememorar algunos de los pasajes más significativos de su vida, iniciada en Málaga en 1908 en el seno de una familia humilde. Completan el reparto Zorrino Eguileor, Carlos Urrutia, Rebeca Medina, Carlos Cañas y Ángel Ruiz, este último, en posesión de una voz extraordinaria, metiéndose en la piel de un Miguel de Molina joven.
Por supuesto, algunas de las canciones que inmortalizaron a Miguel de Molina y lo encumbraron como uno de los grandes de la copla irán sonando a lo largo de toda la función. ‘Ojos verdes’, ‘Las cosas del querer’, ‘La Sevillana del Espartero’, ‘La tarara’, ‘Los cuatro muleros’, ‘La bien pagá’ y ‘Agüita del querer’ integran la banda sonora de un espectáculo teatral que, ante todo y en palabras de su directora, trata de “hacer justicia a los seres-artistas que han mantenido en alto con su dignidad nuestro vivir”.