El hijo de brigada Luis Conde, la última víctima de ETA, no es el único. Alejandro Cortizo también ha elegido la misma profesión que su padre
Alejandro, con la cara distorsionada para proteger su identidad, en el funeral de su padre. SECUNDINO PÉREZ
Manuel C. Cachafeiro León
Vivieron en carne propia la sinrazón del terrorismo. El día más triste de su vidas fue la sangrienta jornada que ETA eligió para asesinar a sus padres, por el simple hecho de vestir un uniforme militar.
En el caso de Alejandro Cortizo, han pasado ya 13 años desde aquellas trágicas navidades en la que la banda terrorista colocó una bomba lapa en el coche de su padre, que hizo que el vehículo saltara por los aires a su paso por lacalle Ramón y Cajal de la capital leonesa. Con 44 años, el comandante Luciano Cortizo murió mientras su hija, la única hermana de Alejandro, resultó gravemente herida.
Durante todos estos años su madre ha guardado celosamente la imagen de sus hijos. Nunca ha querido fotografiarse con ellos para los medios de comunicación, pese a que alguno se lo pidió en su día. Cuando ha hablado —porque Margarita Ordóñez siempre ha estado dispuesta a hablar con la prensa— ha sido como viuda de Cortizo.A Alejandro sólo se le vio en público al día siguiente del atentado, en aquella estremecedora tarde invernal en la Catedral de León entre gritos de “ETA asesinos”. Pese al dolor, tuvo el valor de portar como uno más el féretro con los restos mortales de su padre.
Margarita Ordóñez nunca les inculcó odio. La vida de Alejandro siguió transcurriendo en la misma ciudad donde compartió tantos buenos ratos con su padre hasta que, con 18 años, quiso ser militar.Ahora, por primer vez en tantos años, se ha vuelto a saber de la vida de Alejandro Cortizo. Como el hijo de Luis Conde de la Cruz, asesinado por ETA el pasado 22 de septiembre en Santoña (Cantabria), la familia Cortizo ha desvelado que Alejandro ha elegido también el camino de su padre y está a punto de partir hacia Afganistán como sargento primero de helicópteros, en su segunda misión en el país asiático.
Los detalles de su trabajo no se conocen. Eso no ha sido desvelado. Lo cierto es que el Ministerio de Defensa tiene previsto desplegar este mismo mes de octubre helicópteros ‘Chinook’ en Afganistán en sustitución de los‘Cougar’. El transporte de los aparatos del Ejército de Tierra y la vuelta de los ‘Cougar’ requiere una gran operación logística de transporte aéreo. El plan que se ha diseñado inicialmente contempla trasladarlos desmontados en avión hasta el aeropuerto de Kandahar, situado en el sur de Afganistán.
España tiene autorizado el despliegue de hasta 778 militares en la zona, lo que la convierte en el noveno contribuyente por número de efectivos. El 18 de mayo de 2005, la autoridad española asumió el mando de la Base de Apoyo Avanzado de Herat, desde la que se presta apoyo a las operaciones de los cuatro equipos de reconstrucción de la región oeste de Afganistán. En la actualidad el jefe de la FSB y de la Fuerza española en Herat es el coronel del Ejército del Aire Fernando Luis Horcada.
Para proporcionar ese apoyo, la base española cuenta con una unidad de evacuación médica aérea con helicópteros; un hospital de campaña; dos equipos de zapadores; un avión que realiza funciones de transporte y aeroevacuación —todos ellos del Ejército español del Aire—; helicópteros de apoyo de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra y un elemento de apoyo nacional. Este personal y los medios desplegados pertenecen principalmente al Ala 48 (Cuatro Vientos, Madrid) y al Ala 35 (Getafe, Madrid), al Escuadrón de Apoyo al Despliege Aéreo (Zaragoza), al Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (Alcantarilla, Murcia) y al Mando de Artillería de Campaña (MACA) con sede en la localidad leonesa de Ferral del Bernesga. En total, 36 militares leoneses expertos en el manejo de vehículos aéreos no tripulados están en Afganistán. El comandante Cortizo pertenecía precisamente al Mando de Artillería de Campaña.
En todos estos años en Afganistán, han sido ya muchos los militares leoneses desplegados en las distintas unidades que han pasado por Herat. Ya en el primer envío de tropas se encontraba un grupo de ocho soldados leoneses.
Afganistán no es una misión fácil. Todo lo contrario. Esta misma semana seis soldados italianos resultaron heridos, en el ataque contra un convoy italiano en Herat, cuando un suicida detonó la carga que transportaba en su vehículo contra el convoy en el que viajaban los militares.
Cerca de 40 familias leonesas han vivido en primera personael terrorismo de ETA. León es una provincia con muchos miembros del Ejército y de las Fuerzas de Seguridad del Estado, tanto en la Policía Nacional como en la Guardia Civil.