Urbanismo se marca como reto cerrar la ronda interior antes de que termine la legislatura
Un paso elevado sirve para soterrar las vías de Feve y llegar a Mariano Andrés. M. Marcos
Alfonso Martínez León
El proyecto de la ronda interior de León puede considerarse como histórico, ya que su concepción surgió hace nada menos que 16 años, según explica el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de la capital, Francisco Gutiérrez.
Aunque no quiere fijar un plazo oficial, el equipo de gobierno sí se ha puesto como ‘reto’ terminar la ronda interior durante la presente legislatura, es decir, antes del año 2011.
A pesar de que sólo quedan sin ejecutar dos tramos principales que no son excesivamente largos, los elevados costes de las expropiaciones del Coelgio Cervantes –dada la situación económica del Ayuntamiento– y las complicaciones que puedan surgir en las negociaciones con los vecinos de la zona para decidir el trazado más óptimo en el tramo de Pendón de Baeza podrían alargar en el tiempo la conclusión definitiva de este proyecto.
El objetivo fundamental de la ronda interior de León es “unir el tráfico de la carretera de Valladolid y de las rondas sur y este desde la avenida de Europa hasta Eras de Renueva”, según relata el concejal socialista.
A nivel urbanístico, este proyecto se encuadra dentro de la denominada Red Básica Local. En este sentido, el PGOU divide la red viaria de la capital en dos niveles. Hay un red principal que engloba a las vías de titularidad estatal o autonómica y una red de vías propiamente urbanas. Dentro de este nivel se distinguen además las que conectan distintas zonas de la ciudad (Red Básica Local) y las internas de cada una de estas zonas.
La ronda interior, como elemento comunicador de diferentes áreas de la capital ha de tener una alta capacidad (cuatro carriles) y pocas intersecciones. Tampoco ha de verse afectada por otros obstáculos como los habituales aparcamientos laterales.
Otro de los grandes retos de una infraestructura como ésta es el de “evitar el tráfico que no es propio de cada fragmento, es decir, que para moverse dentro de una misma zona o para ir a otra limítrofe los conductores no tengan que hacer movimientos derivados”, según explica Gutiérrez.
En definitiva, se trata de que “si alguien tiene que ir al centro de salud de Eras de Renueva desde el Egido no necesite pasar por Santo Domingo y la Inmaculada, sino que coja la ronda interior pase por encima de Feve y baje por los depósitos de agua”.