El historiador leonés Pedro Víctor Fernández publica ‘La historia dela transición en León (1973-1982)’
El historiador leonés Pedro Víctor Fernández.
Fulgencio Fernández León
La fotografía de la portada del libro ‘La transición en León (1973-1982)’ya nos deja claro que hechos todavía muy recientes pueden parecer muy lejanos en el tiempo. En ella Rodolfo Martín Villa pasea por nuestra ciudad con uniforme de gala de la Falange, con su camisa azul, el yugo y las flechas. «Esa es una de las ventajas de la transición que además de una extensa documentación también he podido recoger testimonios de primera mano, de gente como Alfredo Marcos Oteruelo, fundador de AP en León; Antonio Díez Sandes, secretario provincial de los sindicatos verticales; los izquierdistas Antonio López Fernández, que militó en la Joven Guardia Roja y Joaquín Colín, de la ORT; Pérez Fontano, de la UGT y el PSOE; Juan Morano o Natividad Cordero, que fue miembro de la Sección Femenina y después de AP», señala el autor del libro, el historiador Pedro Víctor Fernández.
Pese a su cercanía y de lo mucho que se ha hablado de la transición no existen muchos libros ni trabajos sobre ella. Fernández señala como principal aportación de su libro «un sinfín de detalles y también muchos datos obtenidos en los archivos oficiales, entre los que no es de menor importancia la hemeroteca. Lo que ocurre con la transición es que todo el mundo tiene una idea propia, basada en lo que él vivió, y falta una idea de conjunto que yo creo que la aporta el libro».
El gran mérito que se le da a la transición a nivel nacional es que el Régimen se fagocitó a sí mismo, que algunos de los políticos que habían participado en los últimos gobiernos de Franco abrieron las puertas de la Democracia. Algo que se adivinaba complicado y más en una provincia como la de León, muy conservadora. «Lo que ocurre es que la transición en León no tiene protagonismos, hasta aquí nos llega tutelada desde arriba, desde Madrid. Allí diseñan y provincias como León le ofrecen una buena correa de transmisión, personajes o políticos que, en este caso, siguen el diseño que Martín Villa les daba hecho y cocinado. Es un pequeño reino de taifas».
León no tuvo protagonistas propios, pero sí hubo al menos tres leoneses que desde Madrid tuvieron gran importancia en esta etapa histórica. El primero, leonés consorte, fue Arias Navarro; el segundo Rodolfo Martín Villa y el tercero Fernando Suárez, que había sido ministro de Trabajo en el último Gobierno de Franco. «Arias Navarro es más recordado por su etapa de gobernador, complicada, pues llegó a León procedente de Málaga, donde ejerció una represión feroz, después quiso hacer una transición blanda y aquello no prosperó y desapareció».
Y entre los otros dos Pedro Víctor Fernández tiene muy claro que el realmente importante fue Martín Villa. «Tenía mucha más fuerza en Madrid, conocía la estructura interna del franquismo como pocos y tiene el mérito de alinearse en el llamado sector aperturista cuando la muerte de Franco es eminente. Es de los que aceptan que todo tiene que cambiar para que algunas cosas permanezcan».
El nombre de Rodolfo Martín Villa vuelve a adquirir gran protagonismo a la hora de diseñar el mapa autonómico. A él se le atribuye ser el padre de la autonomía de Castilla y León tal y como se aprobó. «Para los leoneses se barajaron cuatro opciones: León solo; León con Zamora y Salamanca, el Viejo Reino; León con Asturias y la que finalmente se aprobó, Castilla y León. Martín Villa, de la UCD, apadrinó esta decisión con la idea de vertebrar una gran región en torno a una realidad geográfica, la Cuenca del Duero, despreciando las opciones políticas o históricas».
Es cierto que en aquel momento se celebró una votación en la que participaron los concejales de todos los municipios de la provincia para ver si aceptaban el diseño de la Comunidad Autónoma. Pedro Víctor Fernández tiene muy claro que este episodio es uno más de los que él ha llamado la correa de transmisión. «La UCD tenía todo el poder del mundo, una mayoría aplastante. En aquel caso tomaron la decisión en Madrid y ordenaron a sus concejales que la legitimaran, sin rechistar. Este episodio ya lo había contado con pelos y señales Miguel Cordero del Campillo, que fue senador en la primera legislatura y un gran conocedor de nuestra realidad».
Pero según iban avanzando los años sí fueron apareciendo algunos políticos que tuvieron un papel protagonista en la provincia. «El ejemplo más significativo es el del hombre que representó al poder en la ciudad, el muchos años alcalde y todavía diputado del Partido Popular Juan Morano Masa. Él mismo me ha reconocido en las entrevistas que tuvimos que él se considera el delfín de Martín Villa, que es quien le impulsa. Otra cosa es lo que ocurriera después, pero eso ya no es transición», ironiza Pedro Víctor Fernández.