La plantilla del Villarreal hace piña con el trigoleador Llorente. A.E.
Arturo Vallejo Villarreal
El Villarreal dio un gran paso hacia los octavos de final de la Liga de Campeones al imponerse por un contundente 6-3 al Aalborg danés, a pesar de que empezó perdiendo y no logró remontar hasta el segundo tiempo, periodo en el que Joseba Llorente marcó tres goles en 45 minutos.
El conjunto de Manuel Pellegrini cometió errores imperdonables en los primeros cuarenta y cinco minutos, y de no ser, una vez más, por el gran estado de forma del portero Diego López su equipo se hubiese marchado a los vestuarios con una desventaja importante. Y eso que el juego del Aalborg no fue ninguna sorpresa, es decir, hubo sobriedad defensiva, juego físico y contragolpes rápidos, un sistema diseñado por el técnico escocés Bruce Rioch que su equipo supo exprimir al máximo gracias a la enorme presencia física del veterano Thomas Augustinussen en el centro del campo y la velocidad de Anders Due y Thomas Enevoldsen.
El Aalborg avisó en un par de ocasiones con buenas llegadas, y el el minuto 19 Marek Saganowski consiguió el primer gol a pase de Due. Cinco minutos después, Jeppe Curth pudo conseguir el segundo en una jugada muy similar, pero Diego López paró sobre la misma raya de gol.
A partir de este momento el encuentro entró en la fase más animada, con el empate de Giuseppe Rossi -a pase de Santi Cazorla y con la colaboración de un defensa rival- y un golazo con mayúsculas de Joan Capdevila que daba la vuelta al resultado.
La falta de criterio al parecer contagió también a los defensas centrales del Villarreal, que en el minuto 36 cometieron un error imperdonable que significó el 2-2, obra del internacional sub-21 Enevoldsen sin ninguna oposición.
Tras el paso por los vestuarios el Villarreal trató de poner sitio a la portería del Aalborg y a punto estuvo de adelantarse en un par de ocasiones, una de Rossi y la otra de Joseba Llorente. El gol de la victoria era cuestión de tiempo, pues se adivinaba difícil que el Villarreal repitiese los errores defensivos del primer tiempo. Y llegó en el minuto 67 con el primero de los tres de Llorente que vivió una noche mágica.