Denuncia una “huelga encubierta” de los magistrados con el objeto de “presionar” al CGPJ
Los secretarios judiciales muestran una pancarta a las puertas de la Audiencia de Sevilla en la que exigen la dimisión del ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo. JULIO MUÑOZ (EFE)
Otr-Press Madrid
Ante la protesta que ayer celebraron jueces y secretarios, y que dejó paralizada durante tres horas la administración de Justicia, Mariano Fernández Bermejo no pudo ser más claro en su advertencia: el poder judicial “no es intocable”. El ministro del ramo calificó de “huelga encubierta” la convocatoria de juntas por parte de los magistrados para “presionar” al CGPJ con el objeto de que no eleve la sanción al juez Tirado y advirtió de que este “no es el camino que los miembros del Poder Judicial deben seguir”. Desde el PP, su portavoz de Justicia, Federico Trillo, señaló que su partido entiende el “fondo” de las reivindicaciones a la hora de exigir más medios materiales y personales y criticó los “excesos de opinión” en el caso Tirado.
“Si alguien pretende ser intocable, no lo va a conseguir”, señaló Bermejo en declaraciones a los medios en los pasillos del Congreso, donde también acusó a los letrados de convocar sus juntascoincidiendo con el parón de los secretarios judiciales, para “presionar” al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Una medida con la que, según el socialista, buscan que el órgano de gobierno de los jueces no cambie la sanción de 1.500 euros de multa impuesta a Tirado por no ejecutar la sentencia que pesaba contra el presunto asesino de Mari Luz Cortés, que ha recurrido la Fiscalía, pidiendo tres años de suspensión para él.
Una sanción que ayer el ministro volvió a calificar de “escasa”. “Tenemos el legítimo derecho de decir eso y no parece razonable que la consecuencia sea una huelga encubierta”, señaló Bermejo, que, como fiscal con 34 años de experiencia, ve “inexplicable” que los magistrados protagonicen un paro, puesto que defendió que su concepto del Poder Judicial es “bastante más elevado” como para entrar en ese tipo de dinámicas.
El mismo calificativo le valió al abulense para enjuiciar la huelga de tres horas protagonizada por los secretarios judiciales en defensa de su compañera Juana Gálvez, perteneciente al juzgado que dirige Tirado, que fue sancionada por el Departamento de Justicia con dos años de suspensión de empleo y sueldo. El ministro señaló que el parón es “un movimiento corporativo difícilmente explicable en términos de racionalidad” y señaló que, “en un Estado de Derecho, cuando se incurre en una negligencia tan grave los mecanismos de sanción funcionan”.
En rueda de prensa, el secretario de Estado de Justicia, Julio Pérez, también acusó a los jueces de celebrar una “huelga encubierta”, algo evidente, ya que “no se han convocado juntas los días previos, sino todas la misma jornada”, algo que tildó de “sorprendente”. “Los hechos a veces son evidentes”, señaló Pérez que recordó a los jueces que por Ley tienen prohibido ejercer este derecho, puesto que los miembros de la carrera “no tienen libertad sindical”.
En cuanto al paro de tres horas de los secretarios judiciales, el político aseguró que con ellos no hay ninguna “guerra” “Son nuestra mejor arma: paz y prosperidad”, aunque en todo caso señaló que “no es cierto que casos como el de Mari Luz puedan pasar en cualquier juzgado” y que “no se puede permitir ofrecer la imagen de que la falta de medios signifique una falta de castigo”.
En la misma línea de Bermejo y el secretario de Justicia se expresó la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, que, tras manifestar su más escrupuloso respeto al derecho a la huelga, sostuvo que “nadie es intocable cuando comete un grave error”.