El virtuoso violinista libanés protagoniza hoy ‘Pagagnini’, un espectáculo de humor de Yllana
Uno de los momentos mágicos del libanés. Efe
L. Castellanos León
El violinista de raíz armenia y nacimiento libanés Ara Malikian, uno de los más destacados de su generación, regresa hoy a león para protagonizar... un espectáculo cómico. Sí, así es. El conocido artista ha puesto sin complejos su talento al servicio deYllana, compañía que ha hecho del humor visual y gestual su principal seña de identidad, para consolidar una propuesta teatral, ‘Pagagnini’, que pone en un mismo plano los lenguajes musical y humorístico.
Ara Malikian, junto a los también violinistas Eduardo Ortega y Thomas Potiron y el violonchelista Gartxot Ortiz, participa en un disparatado concierto en el queobras de Falla, Mozart, Pachebelo Paganini se irán solapando con otras procedentes de estilos musicales como el tango, el flamenco o el rock al mismo tiempo que sus intérpretes hacen alarde de constantes habilidades actorales que dan sincero y sentido carácter a la representación de ‘Pagagnini’, programada para hoy, a las 21 horas y con entradas a 15 euros, en el Auditorio.
Este singular cuarteto de cuerda, que incluso en un momento de la actuación se transforma en sexteto al ser reclamados dos voluntarios de entre el público para que toquen un badajo y un muñeco de goma, aborda este curioso concierto (des-concierto, como se ha calificado desde la propia compañía) sin pudor alguno, demostrando sus componentes su indudable virtuosismo para la música, así como una indiscutible habilidad para la transgresión escénica y el manejo de recursos de expresión visual y corporal. De esta manera, el gag se convierte en referencia indispensable en el desarrollo de una puesta en escena que cultiva la extravagancia e indaga en las posibilidades humorística.
El motivo argumental es sencillo. Los cuatro músicos, cegados por los celos y las envidias profesionales, van abandonando durante la función la música clásicas que interpretan para, mediante coreografías absurdas, entregarse a nuevos géneros musicales echando mano dela parodia, así comode elementos cómicos de carácter visual y físico.