El luso firma el empate en el Vicente Calderón cuando ya se olía la derrota
Forlán presiona al español del Liverpool, Xavi Alonso, durante un lance del encuentro de ayer. A.E.
Arturo Vallejo Madrid
Un gol en los últimos minutos del portugués Simao Sabrosa rescató un valioso empate para el Atlético de Madrid (1-1), sometido durante todo el duelo a la superioridad del Liverpool, pero que mantuvo el liderato del grupo D de la Liga de Campeones con un sufrido e inesperado empate en el tramo final.
El equipo rojiblanco, entregado durante toda la primera parte al control de su rival, reaccionó en la segunda mitad, en la que su mejoría le sirvió para responder al dominio del conjunto británico, que se había adelantado al cuarto de hora por medio del irlandés Robbie Keane, en claro fuera de juego, pero que pagó su conformismo con el definitivo 1-1.
Un Atlético herido, sin confianza, con tres derrotas consecutivas en su mochila, con un once revolucionario sobre el césped, sin el argentino Sergio ‘Kun’ Agüero, en el banquillo de inicio, y demasiado atrás para contrarrestar el talento del Liverpool en el centro del campo sólo resistió trece minutos con la portería a cero.
Fue un castigo esperado para el equipo rojiblanco, nervioso, sin profundidad e inofensivo. Sólo un saque de falta de Simao, rematado de cabeza por Camacho -que jugaba sus primeros minutos de la temporada- y un tiro lejanísimo del griego Giorgios Seitaridis habían alertado a Pepe Reina, un espectador más del encuentro.
Con Diego Forlán desasistido durante toda la primera media hora, el equipo rojiblanco no existió en ataque hasta los minutos previos al descanso, cuando un disparo del ariete uruguayo se marchó a unos centímetros de la portería de Reina.
Nada ocultaba entonces la comodidad de la primera parte para el Liverpool, dueño del partido y muy superior sobre el césped. Con estos argumentos la derrota ya se olía en los segundos finales, pero Simao rescató a su equipo en los minutos finales para sumar un punto de oro.