EEUU convoca a los países del G20, que agrupa a las potencias económicas y varias naciones emergentes
El presidente de EEUU, George W. Bush, en una imagen de archivo. efe
Efe Washington
Al final no importó mucho si el presidente de turno de la UE, Nicolas Sarkozy, estaba a favor o en contra de que España acudiera a la cumbre de líderes internacionales que reformará el sistema financiero para evitar que se repitan crisis como la actual. Quien tenía la decisión en sus manos, Estados Unidos, anunció ayer que el encuentro se celebrará el próximo día 15 de noviembre en Washington, y en él estarán presentes los países del grupo conocido como G20, entre los que no figura el territorio nacional.
A pesar de la defensa de esa presencia que ha hecho en los últimos días el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero -a quien respaldaba el premier británico, Gordon Brown-, su homólogo estadounidense, George W. Bush, ha preferido que quiénes debatan el futuro del capitalismo sean los Estados englobados en el G20, entre los que figuran las siete naciones más industrializadas del planeta –Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Canadá, Japón– y Rusia (G8), la Unión Europea y países emergentes de todas las regiones del mundo, en concreto, Argentina, Australia, Brasil, Corea del Sur, China, India, Indonesia, México, Arabia Saudí, Sudáfrica y Turquía. También participan en las reuniones de este grupo el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Central Europeo.
Aunque se habían barajado diversos formatos para la reunión, como el G8 o el G20, el Ejecutivo de Madrid realizó intensas gestiones diplomáticas para ampliar el número de participantes y garantizar así la asistencia de España como octava potencia económica. Sin embargo, la Casa Blanca ha dado al traste con las aspiraciones nacionales, si bien ha asegurado que está dispuesta a escuchar las ideas que el Gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero quiera presentar en la cumbre, aunque no esté representado a título individual.
Según declaró el portavoz de la Presidencia de EEUU Tony Fratto, “no hubo una decisión de excluir a España” de la reunión, sino que en el proceso de consultas para la celebración se decidió que el mejor formato era el G20, formado por las principales economías desarrolladas y en desarrollo.
Al menos otra docena de países hubieran merecido estar en la cita, indicó el portavoz, pero, si se admite a tantos territorios, “puede ser un grupo demasiado grande y entonces no se puede llegar a un consenso sobre cómo avanzar, por lo que la decisión fue ceñirnos al G20”.
En cuanto a la cumbre del próximo 15 de noviembre, se pergeñó el pasado fin de semana durante un encuentro en Camp David entre George W. Bush, Nicolas Sarkozy y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.
La reunión, según anunció ayer la Casa Blanca, tendrá lugar entre el 14 y el 15 de noviembre en un lugar aún por determinar en el área de Washington.
El encuentro de jefes de Estado y primeros ministros comenzará con una cena el 14 y se prolongará con sesiones de trabajo a lo largo del día siguiente.