Pretendo aventurar un pronóstico con el que arriesgo menos que la Kirchner en un campeonato de acumulación de ‘botox’. La facultad de Medicina jamás llegará a la comarca del Bierzo. O dicho de otra manera: antes un pobre corredor de la bolsa de NY recomprará una subprime ya amortizada, que una rica facultad entrará en el reino del campus de Ponferrada. Llama la atención, en cualquier caso, la valentía mostrada por el grupo de consejeros comarcales del PP, que han puesto sobre la mesa una reivindicación que habría parecido más propia de alguna formación regionalista de carácter minoritario, aunque sólo fuese por ese descabellado valor utópico que se les supone. Reivindicar para ti lo que no han podido conseguir tus jefes puede tener funestas consecuencias, y si no, que pregunten en el Mass. En todo caso, la victoria es patrimonio de los valientes. Menos mal que han llegado las Jornadas Gastronómicas (’astronómicas’, según algunos detractores de su política de precios) para salir a dar un garbeo ¡Qué bonitas las visitas, cuando están bien organizadas! ¿Qué tendrá la central de Compostilla, que cada vez que acude alguno de los mandamases, tenemos unlío capaz de resucitar al grupo I? Un día fue el medido y televisado reproche de Pizarro a Zapatero, aprovechando su conversación “privada” con el alcalde de Cubillos; ahora son las equívocas palabras de unos y otros que, por agradar al invitado, han agraviado al que paga la fiesta. Hablando de la Ciuden, prometieron que el museo de la energía tendría un carácter didáctico, y así es: !Cuánta energía desperdiciada por un quítame allá esas casas! Si la ponemos a hacer girar una turbina, da más vuelta que el Ibex.