La Seminci arrancó con un homenaje al director Gonzalo Suárez, que recibió el apoyo de sus colegas
Lena Burke, protagonista del filme ‘La mala’. NACHO GALLEGO
R. J. H. Valladolid
La gala inaugural de la 53 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), celebrada anoche en el Gran Teatro Calderón de la Barca, se ha convertido en una exaltación y reafirmación del cine español en torno a la figura del escritor y realizador Gonzalo Suárez, que recibió un galardón.
A ello ha contribuido también la abundante presencia de directores como Basilio Martín Patino y Carlos Saura, además del productor Elías Querejeta y de actores como Imanol Arias, quien ha apadrinado esta edición del festival, Candela Peña, Antonio Dechent, Juan Diego Botto, María Valverde y Carmelo Gómez.
Este último entregó, junto al escritor Juan José Millás, un galardón conmemorativo por sus cuarenta años de cine y literatura a Gonzalo Suárez, quien será objeto de una revisión en forma de un ciclo que le ha dedicado la organización de la Seminci.
Suárez, en palabras de Carmelo Gómez, ha sido el artífice de “aventuras maravillosas que hemos compartido muchos”, fruto de una imaginación “sin límites que nos ha contado” a través de una filmografía compuesta de veinte largometrajes, cinco cortos y una serie de televisión.
El director del Instituto de las Artes y las Ciencias Audiovisuales (ICAA), Fernando Lara, asistió a la ceremonia inaugural junto a la presidenta de la Academia del Cine, Ángeles González Sinde, y el alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva.
El padrino del festival, Imanol Arias, leyó en nombre de la organización de la Seminci una carta dirigida al público donde se advierte de que el certamen seguirá apostando por el cine de autor pero que experimentará “un nuevo giro” con las premisas de una decidida “defensa del cine de calidad y sensibilidad a los problemas del ser humano y de la sociedad”.