F. Zariquiegui (Efe) Pamplona
El Betis conquistó ayer la victoria en el Reyno de Navarra, gracias a dos acciones a balón parado en la segunda parte, que fueron aprovechadas por el turco Mehmet Aurelio y el argentino Mariano Pavone, y agudizó la crisis de Osasuna, que continúa sin conocer el triunfo este curso pese a la llegada del técnico José Antonio Camacho.
El preparador de Cieza, que se estrenaba en el banquillo en el estadio de Pamplona, encajó su segunda derrota en el combinado, y además ante un rival directo.
A pesar de que la primera ocasión fue para el conjunto sevillano (un libre indirecto de Fernando Vega que paró Ricardo al cuarto de hora), Osasuna se habría adelantado si no le hubieran anulado una diana legal a Santi Ezquerro en el minuto 16. El riojano buscó también el gol con un disparo desde la frontal que Casto despejó adornándose, mientras que los heliopolitanos atacaron la espalda de Oier con balones por el costado derecho para Damiá.
La segunda ocasión bética de la primera parte fue un tiro de Capi que sacó Ricardo con la mano, pero los ‘rojillos’ intentaron marcar con más ganas, y de nuevo básicamente por medio de Ezquerro. No obstante, el encuentro tomó color verdiblanco después del descanso. Los de Paco Chaparro aprovecharon una falta al borde del área para anotar gracias a Mehmet Aurelio, que contó con la colaboración de la barrera anfitriona, que se abrió. La diana en contra desconcertó a Osasuna, y el adversario sentenció el compromiso con un libre directo del camerunés Emaná que no atrapó Ricardo. Pavone, atento, colocó el 0-2 definitivo.
Los locales, que ya antes no habían encontrado la reacción buscada con la entrada en el campo de Font, Dady y Masoud, sí crearon dos buenas ocasiones para mejorar el resultado. No obstante, ni Kike Sola ni Dady estuvieron inspirados en la definición.