B.M. (Efe) León
Más de la mitad de la superficie del Parque Nacional de Picos de Europa está afectada por la sarna, una enfermedad que ataca a los rebecos y que “aún” no ha alcanzado “en absoluto” al Macizo Oriental, si bien es de prever que “evolucione por todo el entorno de este paraje.
La sarna es una enfermedad de la piel originada por un parásito, que se detectó en el Parque y en otras zonas de la Cordillera Cantábrica en los años noventa, una afección que de momento no ha llegado al Macizo Oriental, si bien se prevé que afecte al conjunto del paraje, según explica Rodrigo Suárez, director del Parque Nacional de Picos de Europa.
“Puede haber momentos de mayor o menor afección, pero es de prever que evolucionará por todo el entorno del parque”, ha dicho el director, que ha advertido de que es una enfermedad con la cual “se va a convivir” al menos en este paraje, con una población actual superior a los 3.000 rebecos.
La enfermedad afecta al 80 por ciento de la población de rebecos en las zonas por donde se propaga, si bien luego se recuperan alrededor del 60 por ciento de ellos, lo cual no quiere decir que sean inmunes a la enfermedad.
La política del parque es la “de no actuar” salvo en los animales que están en la última fase de la enfermedad o habiten en zonas cercanas de donde hay cabaña ganadera o sea un lugar muy frecuentado por los visitantes.
En estos casos, se opta por “eliminar” al animal, ha dicho el director del parque, que ha resaltado que lo que se busca es que ellos mismos generen resistencia a la enfermedad.