Los leoneses juegan otro partido muy serio y ganan a la Real Sociedad B
Moreno centra desde la banda derecha superando la presión de un defensor de la Real Sociedad. MAURICIO PEÑA
Jorge Callado León
La Cultural sigue imparable y demostrando una gran solidez en casa. Ayer ante el filial de la Real Sociedad el equipo leonés mostró también que sabe ponerse el mono de trabajo y a base de trabajo también se llega al objetivo final del gol. La estrategia sigue siendo un arma letal de los leoneses que hace olvidar que este equipo necesita un delantero como el comer. De momento, Stefan ya está haciendo oposiciones para quitar el puesto a un Paixao que no está aportando nada.
Álvaro Cervera no quiso hacer experimentos y puso sobre el césped del Reino de León a su equipo de gala. Recuperado de su resfriado Mateo y tras la medicina del obligado descanso de Óscar Rico, la Cultural afrontaba esta cita con el claro objetivo de ganar ante un rival que llegaba a León sin conocer la victoria como visitante.
Lo cierto es que desde el primer minuto de juego se vio a los locales muy cómodos sobre el campo,con las ideas muy claras en todas sus líneas, salvo en una de ellas, esa punta de ataque que sigue siendo el gran problema de un equipo sobrado de clase por las bandas y que tan solo necesita un ‘killer’ para llevar de calle la temporada.
El filial de la Real Sociedad se plantó muy bien en el campo enseguida con la idea clara de no tener fisuras en defensa y buscar siempre ese punto de velocidad para intentar dar la sorpresa a los leoneses.
Las bandas funcionaban. Rico, descartado la pasada semana, volvía a ser el de siempre, incluso mejor. La terapia de su técnico Álvaro Cervera da resultado, por lo menos en lo que se vio ayer en un gran primer tiempo ya que en el segundo desapareció. Fue el dueño y señor de la banda y siempre que llegaba un balón a sus pies se ponía a inventar y regalaba a la grada jugadas maestras. Una de ellas fue un regalo divino para un Chema que después de controlar y quedarse solo ante el portero no fue capaz de encontrar el hueco para marcar.
Los donostiarras mantenían su filosofía de juego, aunque no renunciaban al ataque. Nada más que la Cultural les dejaba pensar mínimamente en el centro del campo, había peligro, aunque contadas ocasiones que en ningún momento fueron un problema para Bermúdez.
Rico volvía a hacer de las suyas pasado el ecuador de este primer tiempo. Dejaba sentado a tres defensas y después daba un pase que no encontraba rematador. Su banda funcionaba, mientras que Chema estaba más espeso por la suya. Cervera quiso mover piezas viendo que Paixao no estaba nada acertado. Cambió a los jugadores de banda para que así el equipo pudiera tener más pegada, pero las ocasiones no llegaron y las ocasiones tampoco.
La Cultural salíó decidida en el segundo tiempo a resolver el partido sabedores que la sólida defensa donostiarra solo se podía romper a base de estrategia. Y así fue. A base de insistir con balones a balón parado llegó el premio. Mateo una vez más volvió a colocar desde el córner un balón medido al segundo palo para que Santi Santos marcara a placer. Se encarrilaba el partido.
La Real Sociedad B intentó reaccionar, pero lo cierto es que tenía los argumentos justos sobre el campo.
Mientras, todos esperaban el cambio en la línea más ofensiva. Y llegó el turno de Stefan al que se lo está poniendo muy fácil Paixao para conquistar la titularidad. Pasaban los minutos y la Real comenzó a dar el partido por perdido. La Cultural no se había relajado y seguía buscando el gol de la tranquilidad. Y el sustituto de Paixao no quiso desaprovechar la oportunidad. Una vez más provocó un penalti que acabó convertido por Mateo acabando así con las ansias de portería del capitán culturalista que más de una vez molestaron a sus compañeros.