La ciudad autónoma permanecía ayer sin conexiones por tierra, mar y aire debido a las fuertes lluvias
El río estuvo a punto de desbordarse a su paso por el centro de la ciudad, debido a la tromba de agua que anegó la mayoría de las calles. laureano valladolid (efe)
N.R.G. Melilla
Los episodios de fuertes lluvias y temporal que inundaron, literalmente, la costa levantina durante las pasadas semanas han cruzado es estrecho de Gibraltar para sembrar el terror en la Ciudad Autónoma de Melilla, cuyos ciudadanos, acostumbrados a un clima más bien seco, se han visto sorprendidos por la virulencia de las tormentas.
Una tromba de agua de casi 100 litros por metro cuadrado provocó ayer inundaciones en diversas zonas del casco urbano melillense. La Ciudad Autónoma llegó a estar en alerta amarilla, ya que estuvo lloviendo durante toda la noche, aunque los momentos más delicados se registraron durante el mediodía de ayer, cuando la intensidad del agua anegó las calles y el cauce del Río del Oro, que cruza la ciudad y se desbordó en la zona en que se encuentra con el mar.
Los Bomberos de Melilla tuvieron que efectuar múltiples salidas para atender las llamadas que requerían su ayuda en viviendas y garajes inundados, así como fuegos en algunas fachadas como consecuencia de los cortocircuitos provocados por el contacto del agua con conexiones eléctricas en mal estado.
En lo que a medios de transporte se refiere, los barcos de Acciona-Trasmediterránea que enlazan la ciudad española del Norte de África con Málaga y Almería quedaron suspendidos por mar gruesa en el Estrecho, mientras el aeropuerto permanecerá cerrado por la escasa visibilidad debido a las fuertes lluvias, lo que provocó la cancelación de vuelos con Málaga, Almería, Granada, Sevilla, Madrid y Valencia.
Por otro lado, los principales puestos fronterizos que separan Melilla de Marruecos no se pudieron transitar desde el mediodía por la importante acumulación de agua, en concreto en la aduana de Beni-Enzar y en Farhana, por lo que el tránsito de personas y vehículos se suspendió igulmente.
El Instituto de Meteorología mantendrá el aviso de alerta amarilla hasta la medianoche de mañana por la previsión de lluvias que podrían acumular en 12 horas 70 litros de agua por metro cuadrado.
El Gobierno de Melilla se llegó incluso a plantear la posibilidad de solicitar al Ejecutivo central la declaración de zona catastrófica tras las fuertes lluvias registradas ayer. Así lo anunció en una rueda de prensa el presidente, Juan José Imbroda, quien especificó que se trata de “uno de los mayores temporales vividos en la ciudad desde 1985” y que decidirán si solicitan la declaración de zona catastrófica una vez que se realice una evaluación de los daños.
Imbroda subrayó que las fuertes lluvias no causaron ningún herido entre los ciudadanos. El fuerte temporal no solo se quedará en la zona del Estrecho de Gibraltar, sino que también amenaza con lluvias intensas a laComunidad Valenciana. La Generalitat mantiene la preemergencia en toda la región con el fin de proporcionar a los ayuntamientos información actualizada de todos aquellos aspectos de especial importancia relativos al riesgo por inundaciones, y recomienda tomar precauciones a los ciudadanos.