La Ponferradina no renuncia a nada ante un Sevilla plagado de estrellas
La expedición del Sevilla a su llegada al aeropuerto de León, desde donde emprendió viaje para recalar en Ponferrada. m. marcos
Javier Santiago Ponferrada
Llegó el día de la ilusión. La Ponferradina se enfrenta hoy a un partido que puede cambiar su historia. El destino y los méritos del equipo traen al Bierzo a la constelación de estrellas del Sevilla. Aquí está por fin la oportunidad de disfrutar de un grande y la opción de pelear por una gesta que pondría a El Toralín en primera plana.
La Deportiva afronta el partido con humildad, pero sin miedo. El equipo es consciente del abismal poderío del Sevilla, pero también se siente capacitado para dar mucho trabajo a los de Manolo Jiménez.
En los días previos, la Deportiva y su afición han ido apelando al espíritu que ha construido la apasionante historia blanquiazul de los últimos años. Es la mezcla perfecta de modestia y ambición que ha convertido a la Ponferradina en un mecanismo capaz de alcanzar sueños que parecían imposibles.
“Yo no quiero ser presuntuoso y decir que vamos a ganar, porque en el fútbol hay que ser prudentes, pero tampoco ser derrotista”, recalca el entrenador, Ángel Viadero. Tiene claro que “la realidad es que nosotros estamos en Segunda B y ellos en Primera y siendo referencia europea, pero es un partido de fútbol y nosotros tenemos que intentar dar lo mejor”. Insiste en que “lo que está claro es que la Ponferradina va a salir a intentar conseguir un buen resultado y a pelear hasta su último suspiro”.
Y enfrente estará el Sevilla, que llegó ayer a Ponferrada repleto de futbolistas de lujo, a pesar de que su plantilla está lastrada por las lesiones. Luis Fabiano, Navas, Palop y compañía son argumentos de sobra para que la cita de hoy con El Toralín sea imprescindible, además de inolvidable.
La afición blanquiazul tiene la oportunidad de disfrutar de un día grande. Los focos del fútbol a nivel nacional están ávidos de resaltar historias donde David vuelve a vencer a Goliath. La Deportiva sabe que es muy difícil lograrlo, pero también que su historia daría un paso más hacia el futuro si lo consigue. Así que va a luchar por ello.
La Copa del Rey es la competición más generosa en emociones. La anterior eliminatoria ante la Universidad de Las Palmas sirvió para recordarlo. Lo de hoy va mucho más allá. Es una cita con la historia. La Ponferradina se ha armado de ilusión para intentarlo. Que empiece el espectáculo y que nadie se lo pierda.