Estrecharán sus relaciones para ayudar a los más desfavorecidos
Reunión entre representantes de la Cruz Roja y el Procurador del Común, Javier Amoedo. j.m. López
L.C. León
Cruz Roja de Castilla y León y el Procurador del Común estrecharán sus relaciones para colaborar en la prestación de ayuda y de servicios a las personas más desfavorecidas, que son las que acusan los problemas económicos de la crisis.
La presidenta de Cruz Roja en la Comunidad, María José Pastor, explicó ayer que en los últimos tiempos se ha incrementado el número de personas que acuden a la institución para recibir ayudas.
Según Pastor, Cruz Roja está “algo preocupada” por la situación, ya que la afluencia de las personas supone un “esfuerzo” para la institución, más aún cuando ésta debe cubrir las carencias que las administraciones públicas dejan en el servicio a los más desfavorecidos.
En este sentido, el Procurador del Común, Javier Amoedo, comentó que las administraciones están “trabajando” para mejorar los sistemas de prestación de servicios sociales, como por ejemplo, el aumento del número de plazas residenciales para mayores y para personas con enfermedades mentales. “Hay servicios susceptibles de mejorar en Castilla y León”, dijo.
Amoedo señaló además que tanto el Procurador del Común como Cruz Roja realizan “funciones muy similares” por lo que la colaboración entre ambas instituciones podría llevar a la posible “apertura de expedientes” por parte de esta institución en casos relacionados con la falta de asistencia. Cruz Roja de Castilla y León cuenta con 60.000 socios, 30.000 voluntarios y 470 trabajadores, informa Efe.
Por otro lado, el propio Procurador del Común, explicó que siendo “muy optimistas” la nueva sede de la institución, que está programado que se ubique en el Museo de León, tendrá que esperar “más de un año”, ya que se estudia en estos momentos si existen restos arqueológicos de relevancia en los terrenos donde está prevista su ubicación.