Ruptura definitiva con UPN. Rajoy se harta de sus socios y se presentará en la región con la ‘marca’ Partido Popular
Rajoy se rodeó de su plana mayor para comunicar la ruptura con sus socios navarros. efe
A.G. Madrid
La realidad se impone casi siempre a los deseos. Pese a que el líder del PP, Mariano Rajoy, intentó hasta el último momento salvar su fructífera alianza de 17 años con UPN, la última bofetada de los navarros, que el lunes decidieron suspender de militancia al diputado que se alió con los populares en contra de los Presupuestos, obligó ayer al jefe conservador a romper definitivamente las amarras con el partido foral.
Como consecuencia fundamental del divorcio, la formación de Génova creará su propia estructura electoral en la región norteña y, por tanto, se presentará con sus propias siglas.
Como todo buen marido al que echan de su casa, los populares ya han comenzado a buscar un local en el centro de Pamplona donde instalar su futura sede. Así se lo ordenó expresamente el líder de la formación conservadora a su número dos, la secretaria general, María Dolores Cospedal, que será la encargada de relanzar la marca conservadora en el hasta ahora feudo de Miguel Sanz.
Aunque la manchega continuó insistiendo en que el PP “está dispuesto a escuchar a UPN, porque hablamos con todo el mundo”, dejó claro que las cosas cambiaron desde la sanción a Santiago Cervera y, si ahora los regionalistas quieren recuperar sus relaciones, tendrán que ser ellos quienes “llamen a la puerta” de los populares.La palabras de la lugarteniente de Rajoy hacían alusión directa al comunicado emitido por UPN tras la represalia contra el diputado díscolo, en el que se reiteraba la voluntad de establecer “nuevas fórmulas de colaboración”, algo que parece del todo imposible.
Ahora, el principal cometido de los hombres de Rajoy consistirá en convencer a los simpatizantes del partido regionalista para que se cambien de bando. En tal sentido, Cospedal se apresuró a hacer un llamamiento a todos los militantes de su antiguo socio que no estén de acuerdo con la actual estrategia de Miguel Sanz y que compartan los «valores y principios de una Navarra integrada», para que se incorporen al PP, porque tiene “meridianamente claro” que sus votantes deben contar con representación en esta región.
Antes de que Cospedal anunciara la ruptura de relaciones, Rajoy comunicó la decisión a los diputados y senadores de su partido, que se reunieron en el Congreso y que recibieron la noticia con un fuerte aplauso.Al margen de la obligada mudanza, el nuevo mapa político navarro tendrá también consecuencias en la Cámara Baja. Así, el tránsfuga Cervera se integrará a todos los efectos en el Grupo Popular, mientras que Carlos Salvador, que permaneció fiel a las instrucciones de Sanz, no será represaliado y también tendrá la oportunidad de mantenerse junto a los conservadores.