F.P. Madrid
El líder del PP tiene muy claro que el éxito electoral pasa por quitarle votos al PSOE y, con tan ambicioso planteamiento, está dispuesto a llevar hasta sus últimas consecuencias la revolución moderadora que apartó a la vieja guardia, compuesta por Acebes y Zaplana. Para que sus diputados y senadores no loolviden, el jefe de la formación de Génova les pidió ayer que mantengan «la línea del sentido común y la sensatez» a la hora de ejercer una oposición que debe estar centrada en presentar una alternativa al Gobierno, “que es lo que quiere la inmensa mayoría de losespañoles”.
El conservador afirmó que “la cosas van bien para el PP” debido a lapolítica constructiva que está realizando, y que“nunca en los últimos cuatro años los estudios sociológicos reflejan lo queestán poniendo de manifiesto en el momento presente”, y por eso es preciso mantener la actual línea.Eso sí, Rajoy no tuvo más remedio que reconocer implícitamente que existen discrepancias en el seno de su formación sobre dicha moderación. “Hay teorías partodos los gustos”, fue su peculiar forma de definirlo. No obstante, manifestó como colofón que está “muycontento del trabajo que ha hecho su Grupo Parlamentario”, yque la oposición a realizar pasa por denostar lo que les “parezcacriticable, y no censurar lo que parezca razonable”.