En la imagen una de las bolsas que los vándalos depositan cada día. H.K.
Héctor Keudell Bembibre
Una bolsa de basura cada día en la puerta de la vivienda privada del alcalde. Es la situación jocosa para algún ciudadano que se divierte con una gracia que ha dejado de ser divertida para la familia de Jesús Esteban. Durante esta última semana diferentes bolsas de basura arrojadas en la puerta de este domicilio adorna la calle “quizá con la intención de que la gente piense que el alcalde es un guarro”. Un acto que el primer edil atribuye a “venganzas” personales o políticas contra su persona, “con el objetivo de ensuciar mi imagen de cara a la población”. Ante esta tesitura, la familia de Esteban ha reaccionando colocando un cartel, como se ve en la fotografía, que reza: “esta bolsa nos la echa aquí un guarro todos los días”. No es la primera vez que es víctima de los ataques de personas que confunden su trabajo como político de su vida personal.