El Gobierno aprueba el decreto que hará posible la eliminación del viejo águila de Almansa
Fachada principal del cuartel de Almansa. Arriba, en lo más alto del edificio, el viejo escudo franquista. mauricio peña
Manuel C. Cachafeiro León
El viejo cuartel de Almansa es ahora un centro recreativo militar a la espera de convertirse también muy pronto en una de las zonas de expansión urbanística de la ciudad. El Ministerio de Defensa y el Ayuntamiento de León ultiman un convenio por el que se recalificarán 53.000 metros cuadrados para la construcción de 370 viviendas, la mitad de protección oficial.
Sin embargo, el viejo cuartel que albergó el VIII Depósito de Sementales o el Regimiento Ligero Acorazado de Caballería, no es noticia sólo por dicho proyecto inmobiliario sino también por mantener en su fachada principal el último escudo franquista que se mantiene en pie en dependencias del Estado en la capital leonesa.
El pasado viernes, el Consejo de Ministros aprobó tres nuevos decretos para el desarrollo de la Ley de Memoria Histórica. Además de regular las indemnizaciones para las víctimas del franquismo y la obtención de la nacionalidad española para los hijos y nietos de exiliados, fija las instrucciones para la retirada de símbolos franquistas en edificios de la Administración General del Estado. Según el acuerdo, una Comisión Técnica de expertos creada por el Ministerio de Cultura será la encargada de valorar cada caso y decidir si los objetos tienen valor artístico o interés cultural. Escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura serán analizados en esa comisión, según contempla la Ley de la Memoria Histórica.
Sólo en el caso de que estos símbolos se encuentren en un Bien de Interés Cultural o tengan valor artístico serán ‘indultados’. Para el resto, el destino será la piqueta a no ser que sean un elemento fundamental de la estructura del inmueble y su retirada pudiera poner en peligro la estabilidad o conservación del mismo. El escudo de la fachada principal de Almansa no cumple ninguna de las premisas anteriores. El edificio fue levantado a principios del siglo XX y, según consta en el Registro de la Propiedad número 1 de León, los terrenos que ocupa el cuartel también denominado de San Marcelo, están a nombre del Estado, con la especificación de «ramo de guerra», tras ser donados por el Ayuntamiento de León.
En el convenio para el desarrollo urbanístico de la zona se especifica que el edificio principal del cuartel, en la carretera de Asturias, será conservado, por lo que el viejo escudo tiene todas las papeletas para ser eliminado en los próximos meses.
En el resto de edificios públicos del Estado ya no quedan más escudos del franquismo. El más polémico fue la retirada del que se encontraba en la fachada principal de la Subdelegación del Gobierno. Tuvieron que pasar varios gobernadores civiles del PSOE para que fuera eliminado. En el caso de Almansa muchos no se había dado ni cuenta de que sigue ahí.