No está en el extrarradio. Está en pleno centro. El boom inmobiliario no ha podido acabar con la marginal Tres Mitras
Los solares de la zona de Federico Echevarría, en pleno centro de León, acumulan basura sin que nadie haga nada por limpiarlos. REPORTAJE GRÁFICO: MAURICIO PEÑA
Manuel C. Cachafeiro León
Antes no venía ni el servicio de limpieza. Ahora, al menos desde hace un mes, limpian la calle”. En una ventana se levanta la persiana. Detrás de las cortinas sale una señora mayor, de aspecto desconfiado. En la calle Tres Mitras de la capital leonesa nadie quiere hablar. Unos por miedo. A otros no les gustan las cámaras. Son pocos los vecinos que quedan en una calle sin aceras, de casas bajas y puertas pintadas de colores. “Estamos totalmente abandonados. Nadie mira para nosotros”, se lamenta la misma señora, que sólo pide “ser como una vecina más de León”.
La calle Tres Mitras no está en el extrarradio de León. Se encuentra situada en pleno centro de la capital, entre la avenida de Álvaro LópezNúñez, Padre Isla y Federico Echevarría, junto a la estación de Feve.
Pese al desarrollo urbanístico que ha vivido León durante los últimos diez años, que ha podido derribar ‘barreras’ históricas como el barrio de la Inmaculada —donde se están construyendo las primeras casas en muchos años— o la calle del Barranco, en el Húmedo, el ‘triángulo’ formado por Tres Mitras y dos calles mássubiendo por Padre Isla —Sobarriba y Eladio Tejedor— se ha convertido desde hace años en una de las zonas más marginales de la ciudad.
Las calles no tienen apenas luz y en algunos solares la basura se acumula sin que nadie la retire. Desde hace 20 años, el Ayuntamiento de León intenta una solución para acabar con esta zona que por no tener no tiene ni nombre como barrio. Hay algunos carteles de ‘se vende’, pero nadie compra y mucho menos construye pese a estar a sólo 5 minutos de la plaza de Santo Domingo o a 500 metros de Eras de Renueva.
Hace dos décadas, en la primera reforma del Plan General de Ordenación Urbana, el Ayuntamiento quiso considerar esta manzana de viejas construcciones como un sector a desarrollar. Para eso lo calificó como parte integrante del Plan Especial del Casco Antiguo. Intentó que, aunque estuviera fuera del perímetro histórico, se considerase su transformación urbana como prioritaria y ligó su desarrollo a la iglesia de Renueva, situada en los aledaños de dos de las calles que conforman este verdadero ‘triángulo del olvido’. Sin embargo, han pasado los años y todo sigue igual. El problema, según los técnicos municipales, radica en que no es posible su desarrollo por el número elevado de propietarios y unas parcelas que son muy pequeñas. Algunos terrenos son de la Iglesia y otros pertenecen a herencias donde los descendientes no se ponen de acuerdo.
Sólo en la parte más próxima a la avenida Padre Isla se ha adecentado algo la entrada a las casas. Y eso porque están al lado de la iglesia de Renueva. Construida por el arquitecto Torbado a iniciativa del obispo Almarcha, el templo se levantó imitando al Renacimiento: planta de cruz latina, alzado de tres naves... Su elemento arquitectónico más destacado es, sin embargo, la antigua portada barroca del antiguo monasterio de San Pedro de Eslonza, desmontada piedra a piedra y que originariamente fueerigida en 1711 por el famoso arquitecto Fray Pedro Martínez de Cardeña.
Ahí quedó todo. Hasta la zona que rodea la iglesia es objeto de polémica. La última casa construida, en la avenida de Alvaro López Núñez, estuvo parada durante varios años por litigios también entre propietarios.
“Esto no puede estar así. Aquí vienen drogadictos, hay jeringuillas por los suelos. ¿Quién va a pasar por esta calle si lo más fácil es que te roben?”, explican en un bar próximo.
“No queremos salir. Sólo dicen mentiras de nosotros”, advierte una anciana desde una ventana del primer piso de otra vivienda de la calle Tres Mitras.
Durante años, la zona también albergó algunas casas de citas, hoy cerradas y abandonadas en la calle Federico Echevarría. “Esto, o lo tiran entero, o no hay nada que hacer, y eso no lo va a hacer nadie”, añade el dueño de otro establecimiento de la zona.
Y es que, a pesar del abandono, ningún partido político de León ha abanderado una solución a esta zona de León. Por no haber, no hay registradas ni quejas de los vecinos de la zona. Al menos que sea públicas. El ‘triángulo del olvido’ malvive entre unas callejas que no dan a ninguna parte, donde la gente prefiere no adentrarse. Está en el centro de León, pero podría estar en cualquier parte.