Una decena de ganaderos de la comarca leonesa de Omaña tuvieron que tirar en ayer toda la leche ordeñada desde el pasado jueves día 30 –unos 2.500 litros diarios–, último día que la empresa Reny Picot hizo la recogida y rompió las relaciones contractuales de forma unilateral y sin notificación previa. Según el sindicato Asaja, los ganaderos, al agotar la capacidad de almacenamiento y no haber encontrado otra empresa que se comprometa con la recogida, han tenido que deshacerse del producto tirándolo por las alcantarillas, ocasionando cuantiosas pérdidas que se acumulan a las que ya viene soportando todo el sector. Por ello se reúnen hoy en el Ayuntamiento de Murias de Paredes.