El presidente del Gobierno tomó ayer la iniciativa contra la crisis económica al anunciar varias medidas encaminadas a sostener la dificilísima situación en la que se encuentran hoy miles de parados y la que se encontrarán muchos miles más en los próximos meses. La principal medida va encaminada a ayudar en el pago de las hipotecas a los desempleados, haciéndose cargo el Gobierno del coste del aplazamiento de hasta el 50% del importe mensual. Otra medida es ampliar hasta el 60% del total el pago de la prestación por desempleo a aquellos parados que quieran convertirse en autónomos. El presidente hizo este anuncio precisamente el día en el que la Comisión Europea hizo público un informe en el que considera que España estará en recesión durante los próximos tres trimestres y sitúa el paro en España en el año 2010 en el 15%. Ayer también se dio a conocer que uno de los indicadores más fiables del consumo, como es la venta de coches, se había desplomado de nuevo hasta un 40% y ayer era el día esperado para conocer la cifra del número de parados del mes de octubre que, sin embargo , no se dio a conocer. En el ánimo del Ejecutivo quizás estaba el poner la venda antes que la herida, pues el dato que se espera puede ser muy grave, superando ampliamente los 95.000 parados del mes anterior. Zapatero mantiene su compromiso de no abandonar a los más débiles en esta grave crisis económica, afirmando que nunca antepondrá el déficit a las familias, pero mes a mes las cifras de la crisis destrozan las previsiones del Gobierno en cuanto al crecimiento, el déficit y el paro, por lo que cada vez será más difícil conocer dónde irá destinado el dinero público del próximo ejercicio, algo que inevitablemente legitima la critica de que el Gobierno está desbordado.