Con un máximo de 500 euros al mes y lo devolverán a partir de 2011
Zapatero, al inicio de su comparecencia de ayer en La Moncloa para anunciar nuevas medidas. j. j. guillén (efe)
Efe Madrid
Hasta medio millón de parados y autónomos con dificultades económicas podrán aplazar durante dos años el pago del 50% de sus cuotas mensuales hipotecarias -siempre que el préstamo no supere los 170.000 euros-, una moratoria que el Gobierno aprobará el viernes, como parte de dos nuevos paquetes de medidas contra la crisis.
El presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, compareció de forma extraordinaria en el Palacio de la Moncloa para anunciar dos bloques de actuaciones, uno para ayudar a los hogares con cargas crediticias que pasen por dificultades, y otro para fomentar el empleo, con iniciativas como la bonificación de 1.500 euros para empresas que contraten a parados con cargas familiares. El líder socialista, que comparecerá en el Congreso para explicar estas disposiciones, aseguró que demuestran un compromiso “firme, decidido y con hechos con los trabajadores y las familias”.
Solo podrán acceder a la moratoria del 50% de los pagos hipotecarios los empleados por cuenta ajena parados o que pierdan su empleo antes del 1 de enero de 2010, así como los autónomos con cargas familiares que se hayan visto forzados a cerrar su negocio o que acrediten pérdidas suficientes, así como los que hayan pasado a ser pensionistas de viudedad con cargas familiares. El límite del aplazamiento, que garantizará el Instituto de Crédito Oficial (ICO), será de 500 euros al mes, y las cantidades demoradas se deberán devolver desde enero de 2011 y en un máximo de 10 años, prorrateadas en las mensualidades que queden del préstamo.
El Ejecutivo quiere también ayudar con otra medida a 3,5 millones de ciudadanos con hipotecas, con la inclusión en las retenciones de cada nómina de los beneficios fiscales del préstamo por vivienda -que hasta ahora se cobran con la declaración de la renta-, lo que reduciría hasta en dos puntos dichas cantidades. Esta iniciativa será para quienes tengan ingresos inferiores a 33.000 euros, y supondrá una inyección de hasta 2.000 millones de euros para las familias con un crédito.
También se ampliará en dos años, hasta cuatro, el plazo a efectos impositivos del que disponen quienes se han comprado una vivienda habitual nueva para que vendan la anterior, y podrán acogerse aquellos que hayan adquirido un segundo piso a partir del año 2006 y todavía no se hayan desecho del primero.
En cuanto a las medidas de fomento del empleo, que costarán 170 millones de euros, habrá incentivos a los contratos en actividades estratégicas para el cambio de modelo productivo, como la investigación y las energías renovables.