Messi celebra su tanto, que abría el marcador y ponía el 1-0. efe
Francisco Ávila Barcelona
El modesto Basilea, el peor equipo de la Liga de Campeones, bajó los humos a un desconocido Barça, que cedió un triste empate (1-1), aunque logró clasificarse para octavos, pero no como primero de grupo como deseaba, y acabó con su racha de once victorias logradas consecutivamente.
Todo fueron malas noticias para el equipo de Josep Guardiola, ya que en la segunda mitad se lesionó Andrés Iniesta, una rotura muscular que le mantendrá de baja durante seis semanas. Y eso que con la entrada en juego de Leo Messi en la segunda mitad, parecían haberse solucionado todos los males del Barça. Al argentino le bastaron dos minutos (entró en el minuto 60 y marcó en el 62) para marcar, algo que hasta entonces no había conseguido su equipo.
Escaldados por el 0-5 encajado hace dos semanas en Basilea, los suizos decidieron colgarse del travesaño, Christian Gross decidió poner el autobús a lo Maguregui. Un portero, un delantero y el resto distribuidos en dos líneas, el Barça parecía no tener prisa hoy.
Fue una asistencia de Henry que Messi aprovechó para batir a su compatriota Constanzo la forma en el que el Barça abrio el marcador. El gol, conseguido en el minuto 62, no varió los planes de unos y otros. En la única aproximación del Basilea sobre la meta de Valdés, el Basilea marcó por medio de Derdiyok, quien cazó un centro desde la derecha de Carlitos. En el minuto 82 todo fueron prisas para el Barça. No llegó el gol y el Basilea, el rival con el que nadie contaba, sumó su primer punto en cuatro jornadas de la ‘Champions’.