El Madrid recibe a la Juve con la necesidad de ganar y disipar las dudas
Los jugadores blancos, minutos antes de comenzar el entrenamiento en Valdebebas. kote rodrigo (efe)
Efe Madrid
El Real Madrid recibe a una de sus bestias europeas, la Juventus, con las ganas de venganza por sus últimas eliminaciones y, en especial, por la reciente derrota en Turín, que resucitó a los italianos. Ambos bloques se juegan el liderato del Grupo H en el Santiago Bernabéu en un duelo repleto de morbo. Dos viejos conocidos. Dos grandes del Viejo Continente cara a cara, una vez más, y con la final de Amsterdam en el recuerdo.
Para conseguir de nuevo este objetivo, Schuster considera primordial acabar en la primera plaza, y para ello será clave el triunfo en casa, tras ampliar la maldición en Turín, donde el Real Madrid no gana desde el año 1962. Con el objetivo de asestar un golpe definitivo en la cuarta jornada de la fase de grupos, el cuadro de la capital se viste de gala para olvidar su traspiés de Copa en Irún (3-2) y el empate en Almería (1-1). Ningún jugador se lo quiere perder, y el técnico maneja algunas dudas hasta última hora por el estado de Pepe y Diarra. La buena noticia es el regresó del holandés Van Nistelrooy, superada una sinovitis en la rodilla, quizás algo justo para ser titular, tras completar un solo entrenamiento desde que cayese lesionado en Turín el pasado 21 de octubre. Mientras tanto, la defensa permanece pendiente de Pepe, que arrastra un fuerte golpe del último envite liguero. En caso de no jugar, pasaría a Gabriel Heinze del lateral izquierdo al centro de la defensa y la novedad sería Marcelo. Menos dudas tiene Schuster en la medular. Diarra llega renqueante en su rodilla y Gago recibirá continuidad en la manija, con Guti como novedad por delante suyo.
Pese a ser segundos en Liga y teniendo en la mano el pase a octavos en la ‘Champions’, la ausencia de un fútbol vistoso y la imagen pública del técnico en sus ruedas de prensa inquietan en las oficinas de la ‘Casa Blanca’. Una victoria ante la Juventus, a la que venció por última vez en Madrid el 22 de febrero de 2005 (1-0) sería el mejor antídoto. Por contra, el equipo italiano llega a la capital con la oportunidad de confirmar su total recuperación. Ranieri ha pasado de estar cuestionado a tener los números de su parte, y no solo en cuanto a victorias, ya que la mejoría de sus hombres se plasma en la clasificación de la Liga, en la que ya es sexto, a solo cuatro puntos del líder, el Milan.
Rematar
La veintena de convocados acuden al partido con muchas ganas de rematar la victoria de la ida, sobre todo, el brasileño Amauri, autor de uno de los goles, que si se confirma como titular, podría salir a jugar este miércoles por primera vez en el Santiago Bernabéu.
El ‘carioca’ llega con ganas de demostrar que no ha sido acertada la decisión del seleccionador brasileño Carlos Dunga de no convocarlo para el amistoso contra Portugal del próximo 19 de noviembre. No hay que olvidar al checo Pavel Nedved, ni al capitán, el peligroso Alessandro Del Piero, los grandes baluartes de la recuperación blanquinegra, que han marcado tantos importantes y que han propiciado que el club vuelva por sus fueros. La confianza, pero sobre todo, la mayor cohesión que los chicos de Ranieri han demostrado, hacen que la Juventus se enfrente al Real Madrid sin presiones, toda vez que la clasificación para los octavos de final de la Liga de Campeones está ya casi en el bolsillo. Además, la enfermería turinesa va dando salida a sus jugadores, aunque aún quedan nueve, entre ellos el transalpino Cristiano Zanetti y el checo Zdenek Grygera, que se han quedado fuera de la lista de convocados. La misma suerte han corrido Claudio Marchisio, el danés Poulsen y el bosnio Salihamidzic, quienes verán desde casa un encuentro para el que sí está convocado el ítalo-argentino Camoranesi.