El Ayuntamiento espera ampliar este servicio a unos 1.600 mayores en el plazo de tres años
Una de las participantes en el programa de teleasistencia de Cruz Roja llegando ayer al centro comarcal de esta ONG. Gaztelu
Francisco Labarga Ponferrada
Ponferrada proyecta prestar en un plazo de 3 años el servicio de teleasistencia a todos los habitantes de más de 85 años del municipio, según aseguró ayer el concejal de Acción Social, Reiner Cortés, durante la presentación en la sede comarcal de Cruz Roja de la capital berciana del proyecto ‘MAvanTIC’, destinado al análisis y la prevención del deterioro cognitivo de las personas mayores.
En la actualidad, el servicio de teleasistencia que presta el Ayuntamiento abarca a un millar de usuarios, entre los que se encuentran personas mayores de 85 años, pero también menores de esa edad cuya situación personal hace necesaria esta prestación. “Es un servicio que se va ampliando progresivamente todos los años”, asegura Cortés, para quien “lo ideal sería tener a todas las personas mayores de 85 años del municipio de Ponferrada, y ese es el objetivo que perseguimos”. Según el padrón municipal los mayores de 85 años de Ponferrada superan ligeramente las 1.600 personas, y el plazo que se fija el edil de Acción Social para completar ese proyecto es el de los tres próximos años.
El concejal valoró el sistema de teleasistencia de Cruz Roja para prevención del deterioro cognitivo como un complemento al servicio básico que presta el Ayuntamiento, complemento basado en las últimas tecnologías y que se enmarca dentro del proyecto experimental ‘MAvanTIC’, que mediante unos teléfonos móviles que se utilizan a modo de consola de juegos permite a las personas con problemas de deterioro cognitivo practicar ejercicios de memoria, tal y como señaló la presidenta de Cruz Roja de Ponferrada, María Gutiérrez.
El proyecto está impulsado por el Instituto de Salud Carlos III, la Fundación Vodafone y el Ayuntamiento de Ponferrada y consiste básicamente en que los usuarios, en estos momentos iniciales únicamente tres personas, realicen ejercicios de entrenamiento cerebral y combatan el aburrimiento y el decaimiento que afecta a las personas en situación de deterioro cognitivo.
“Son ejercicios en principio sencillos, que van incrementando el nivel de dificultad conforme la persona va superando los niveles”, manifiesta María José Varela, diplomada en Trabajo Social del programa de teleasistencia.
En la sesión de ayer los tres usuarios, todos mujeres, fueron instruidos en el manejo del teléfono-consola y aprendieron a enviar los resultados de los ejercicios realizados para su evaluación a distancia.