A.H. Madrid
La paz social que ha caracterizado los últimos años comienza a resquebrajarse a medida que la bonanza económica se diluye por el impacto de la crisis. Ayer, patronal y sindicatos dejaron de lado su inhabitual concordia de pasados ejercicios para entablar una polémica sobre el coste del despido.
Así, el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, consideró que los Expedientes de Regulación de Empleo son el sistema que “más respeta” los puestos de trabajo y ha reclamado a las autoridades que no exijan indemnizaciones de 45 días por año, ya que conduce a las empresas al “cierre definitivo”. Desde los sindicatos, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, lanzó un duro ataque contra los empresarios que defienden las “viejas recetas” contra la crisis a los que llamó “saqueadores”.
Previamente, Díaz Ferrán reiteró su opinión de que los ERE constituyen la solución “más saludable” en tiempos de crisis, ya que evitan que la reducción del consumo de bienes y servicios conduzca a las empresas al cierre total, una opción que “provocaría una pérdida mayor de puestos de trabajo”.
Frente a la opinión del líder de la CEOE, Méndez apuntó que, como aquellos que tras la batalla despojan de sus pertenencias a los caídos, “aquí hay saqueadores que en este momento siguen hablando del abaratamiento del despido, que dicen que los trabajadores son unos vagos”.