Un arbitraje demencial hace inútil un acierto espectacular del Feve San José
Shay Murphy supera a Katie Gearlds, frente a frente las dos mejores del partido disputado en la pista del Athinaikos. CÉSAR F. BUITRÓN (enviado especial)
César F. Buitrón
Atenas, enviado especial
Si a un entrenador le dicen que su equipo va a anotar un 66% de acierto en los lanzamientos de tres puntos lo firmaría a ojos cerrados. Si a ese mismo entrenador le dicen que con un acierto tan grande va a perder el partido le llamaría loco a quien se lo apuntara, pero justo eso fue lo que ayer le pasó al Feve San José que acabó cayendo en un partido de locos. Una derrota en un manicomio, en un duelo enloquecido por un arbitraje demencial, calamitoso, que hundió a las leonesas cuando amenazaban con romper el partido en los dos primeros cuartos.
Y es que ayer el equipo leonés firmó unos porcentajes muy altos, dominó el rebote y con una defensa muy intensadesquiciaba a las griegas. Lo hizo todo bien, pero siempre hay un factor que no se puede controlar: el arbitral. Cuando juegas lejos de tu casa siempre se cuenta con dos árbitros que van a estar caseros, pero lo que ayer vivió el Feve San José nunca lo había sentido en tres años en Europa. Sibilino al principio y descarado cuando las leonesas se fueron ocho puntos arriba en el marcador. Cada vez que el equipo de Estrada amenazaba con irse aparecían los de gris para devolver la sonrisa a las locales. Primero una técnica a Estrada cuando estaba de espaldas a la cancha, después dos faltas en ataque cuando las leonesas estaban siendo sujetadas por una rival y para acabar de descentrar al San José, una canasta fuera de tiempo que anularon al final del primer cuarto y la dieron válida en el intermedio. Todos en momentos estratégicos para meter en el partido a las griegas.
El Feve San José jugaba sus mejores minutos de la temporada en ataque, pero enfrente aparecían dos tiradoras inconmensurables, Gearlds y Kosma que iniciaban un recital de triples en el que anotaron 13 lanzamientos seguidos desde más allá de los 6,25 metros para lanzar al equipo griego hasta los 20 puntos de ventaja y eso que el nivel de acierto del equipo leonés seguía siendo altísimo con todo el equipo muy entonado con excepción de Mendiola a quien se le agota el crédito.
Cualquier equipo habría bajado los brazos, pero ayer el San José no se daba por vencido y gracias a ello redujeron la diferencia hasta los 15 puntos que les permiten mantener la esperanza de remontar a las griegas en el encuentro de la segunda vuelta y, con ello, seguir aspirando al primer puesto del grupo.