UNA IMAGEN Y 207 PALABRAS

Amanece, |
Decía la poeta Margarita Merino, que atravesaba la ciudad en minifalda subida a su bicicleta con unas heladas de temblar el misterio, que León es “la capital del invierno”. Y eso que cuando ella patrullaba la ciudad, ante ojos escrutadores desde las aceras, no cambiaban la hora y no oscurecía casi antes de amanecer. En este León de noviembre no se sabe muy bien cuándo se quita la helada y cuándo se apagan las luces del día. Muchas veces no acaba de enfriar la primera y ya empieza a bajar sus cortinas la segunda. Y los leoneses se ponen guantes y sombreros. Resoplan sobre sus manos echando un vaho que sustituye al humo de los cigarros que ya no nos dejan fumar porque el tabaco mata. Nadie se detiene para hablar, nadie se sienta en los bancos del autobús. ¿Nadie? Nadie de las nuevas generaciones y los urbanitas. Aquellos hombres y mujeres que se levantaban al amanecer a ordeñar y ‘prender’ la cocina, aquellas que lavaron tripas en el río, se sientan sin mayor preocupación a ver pasar a los que huyen con la nariz colorada y las gafas empañadas. — Pero mujer, ¿no se quedará fría ahí sentada? — ¡Quia! Voy muy abrigada. Y te enseña la camiseta de felpa. |
![]() Mauricio Peña |
![]() Fulgencio Fernández |
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