Emanuel, jefe de Gabinete. El hasta ahora líder del partido demócrata en la Cámara de Representantes de EEUU acepta encabezar el Ejecutivo de Obama
El mandatario electo, Barack Obama, sale de la fiesta organizada por su partido con motivo del triunfo. Jason Reed(reuters)
E.P. New York
Despejada ya la duda del nombre del próximo inquilino de la Casa Blanca, ahora la atención está centrada en saber quiénes serán los miembros del Gabinete que formará el demócrata Barack Obama. El presidente electo tiene prácticamente configurado su equipo de transición y ahora se hacen apuestas sobre qué personas ocuparán los principales cargos en la nueva Administración.
Según la cadena CBS, el demócrata prevé esperar a después de Acción de Gracias, que este año se celebra el 27 de noviembre, para anunciar su equipo, ya que quiere elegir a sus miembros con cuidado y sin prisas, teniendo en cuenta la delicada situación en la que heredará el Gobierno de Bush.
Lo único seguro hasta ahora es que el jefe de Gabinete será Rahm Emanuel, hasta ahora líder del grupo demócrata de la Cámara de Representantes por Illinois y antiguo miembro de la Administración Clinton, al que conoce de Chicago, y que aceptó ayer el puesto.
En el equipo de transición se prevé, según todas las apuestas, que estén John Podesta, ex jefe de Ejecutivo de Bill Clinton y Valerie Jarrett, una de las principales asesoras de Obama y amiga personal de éste, así como Peter Rouse, el responsable de Gabinete del senador por Illinois.
El New York Times asegura que Dan Pfeiffer, director de comunicación de la campaña del demócrata, será el responsable de comunicación, mientras que Stephanie Cutter, consejera de Obama y ex ayudante del senador Edward Kennedy, será la portavoz.
El nombramiento prioritario para Obama, dada la situación económica del país –“la peor crisis en 70 años”, según ha reconocido él mismo–, es el del secretario del Tesoro. Los nombres que se apuntan para este puesto coinciden.
Un especial realizado por Newsweek sitúa como el que más opciones tiene a Lawrence Summers, quien ya ocupó el cargo con Bill Clinton en el último año de su mandato. Ex presidente de Harvard, “es valorado por su gran experiencia en gestionar crisis financieras”. Además, ha estado constantemente junto a Obama en los últimos tiempos tras la caída del mercado estadounidense.
En segundo lugar, se apunta a Timothy Geithner, presidente del Banco de Reserva Federal de Nueva York, muy valorado por su papel para evitar la quiebra de Wall Street este otoño y que ya fue subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales, aunque tiene en su contra que, debido a su buen papel en el puesto actual, podría permanecer en él.
En las quinielas para este cargo, y con igualdad de oportunidades, también está el multimillonario Warren Buffet, que ha asesorado a Obama durante la crisis financiera, pero cuya edad, 78 años, podría perjudicarle; así como el actual gobernador de New Jersey, John Corzine, ex copresidente de Goldman Sachs. Otros medios incluyen en esta pugna al ex dirigente de la Reserva Federal Paul Volcker.
Este último, según la ABC, podría formar parte de un “comité económico de emergencia” que Obama estaría estudiando crear y en el que también estarían Buffet, el ex secretario del Tesoro Bob Rubin y la ex jefa del consejo económico de Clinton Laura Tyson.
Con dos guerras abiertas actualmente en Iraq y Afganistán, son varios los medios que apuntan a que Obama, que ya ha indicado que intentará incorporar a su Administración a algún político republicano, podría mantener en el cargo al actual secretario de Defensa, Robert Gates.
Tanto demócratas como republicanos han alabado de Gates que ha llevado “moderación y pragmatismo al Pentágono” y su presencia permitiría al nuevo presidente “la necesaria continuidad en las zonas de guerra de Iraq y Afganistán hasta que la nueva Administración se ponga en marcha”, aunque es probable que no estuviera mucho tiempo en el cargo.
De no ser Gates, la segunda opción que se baraja es Chuck Hagel, el gobernador republicano de Nebraska, «marginado en su partido por su oposición a la guerra de Iraq y un duro crítico de Bush», además de veterano de Vietnam.
Junto a estas dos carteras, la tercera en importancia en estos momentos es el Departamento de Estado, para la que Obama podría optar por el antiguo candidato a la Presidencia John Kerry. El actual senador por Massachusetts fue de los primeros en apoyar al dirigente.
También suena fuerte para el puesto Bill Richardson, actual gobernador de Nuevo México y ex secretario de Energía con Clinton, quien ya tiene experiencia en negociar con adversarios en el extranjero, como Corea del Norte.