Compostilla II debe reducir sus emisiones en un 30% en 2008 o comprar derechos en el mercado
Un detalle de la central térmica de Compostilla II, en la localidad berciana de Cubillos del Sil, principal centro emisor de CO2 de toda la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Gaztelu
Francisco Labarga Ponferrada
La mayor fuente de emisión de dióxido de carbono (CO2) de Castilla y León, la central térmica de Compostilla II, en Cubillos del Sil, deber afrontar este año una drástica reducción de más del 30% de sus emisiones respecto a 2007 si quiere cumplir con las rigurosas exigencias del el ‘Plan nacional de asignación de derechos de emisión de gases de efecto invernadero, 2008-2012’, una de las herramientas normativas para dar cumplimiento a las limitaciones establecidas en el Protocolo de Kioto.
La reducción de emisiones de CO2 de la térmica de Cubillos ya tuvo una especial incidencia en el año 2006, cuando la central de Endesa cerró el ejercicio con unas emisiones de 6,12 millones de toneladas, 1,5 millones de toneladas menos que las emitidas a la atmósfera en el año 2005 (que fue el año que más CO2 emitió, con 7,7 millones de toneladas). En el año 2007 también redujo ligeramente sus emisiones en relación al año anterior, certificando casi 6 millones de toneladas (5,97 millones concretamente).
Sin embargo, y pese a que la reducción ha sido considerable desde 2006, la central de Cubillos aún deberá hacer frente en el presente año a una considerable reducción, que le obligan a unas emisiones inferiores en más de un 30% a las que certificó en 2007, pues así lo exige el PNA, que para el presente ejercicio asigna a este centro de producción de energía eléctrica un cupo 4,1 millones de toneladas.
Con independencia de las cifras, esta drástica reducción supone de hecho un duro golpe al consumo de carbón como fuente de generación energética, pues la combustión del carbón, bien sea nacional o de importación, es la que más dióxido de carbono produce entre todas las fuentes de energía que se utilizan en la actualidad.
Parece evidente que Compostilla II tendrá que reducir su producción energética unporcentaje muy considerable, superior al 15%, salvo que acuda al mercado de derechos de emisión a comprar derechos para emitir 1,8 millones de toneladas adicionales de CO2, exceso que le permitiría producir lo mismo que en 2007.
No obstante, la compra de derechos de emisión conlleva una pérdida correlativa de la competitividad del carbón como fuente de producción de energía, al incrementar los costes del proceso productivo respecto a los de la generación energética a base de los derivados del petróleo, en unos momentos en los que el barril de crudo ha experimentado una espectacular caída de precio, insospechada hace tan sólo unos meses.
Lo malo es que las técnicas de captura de CO2 hoy por hoy sólo son procesos experimentales y todo hace prever que van a seguir siéndolo durante más de una década, tiempo necesario para aplicar a gran escala los procesos tecnológicos que hoy sólo son experimentos. Así, la planta de captura de CO2 de Ciuden no entrará en funcionamiento hasta finales de 2009 o en 2010. La planta que proyecta Endesa para Compostilla II, y que es mucho más grande que la de Ciuden, no tiene hoy por hoy ni plazos ni tecnología aplicable decidida, según las declaraciones públicas del propio director general de Endesa Generación, Manuel Morán, del pasado 20 de octubre en la propia central de Cubillos del Sil
A falta de una tecnología para la generación energética a base del llamado carbón limpio, las centrales bercianas tienen que acometer sensibles reducciones de su cupo de emisión de CO2, lo que esencialmente sólo pueden lograr a base de quemar menos carbón, ejerciendo de este modo una presión negativa continua sobre el sector de la minería, que, aunque agonizante, todavía mantiene muchos puestos de trabajo en El Bierzo y Laciana.